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Semana 20 de embarazo

Mamá:

Dada la cercanía del útero con tus pulmones, sentirás una leve falta de aire. Además experimentarás una aceleración del ritmo cardíaco, ya que tu corazón está bombeando sangre en mayor medida por tu cuerpo.

El sangramiento y sensibilidad de las encías son una incomodidad frecuente durante el embarazo. Éstas se inflaman y sangran cuando te cepillas los dientes o utilizas seda dental. Este problema se denomina gingivitis del embarazo, y se presenta en cerca de la mitad de las mujeres que esperan un hijo.

La molestia es resultado del incremento en los niveles de progesterona y de estrógeno en este período, además de los cambios en los vasos sanguíneos, que producen una reacción distinta de las encías hacia las bacterias de la placa que se encuentra en los dientes. Es fundamental que cuides de manera persistente tu higiene bucal.

Tu peso se ha elevado alrededor de 4.5 kilos. Desde estos momentos lo usual es que aumentes cerca de medio kilo por semana. Pero si empezaste tu embarazo con peso de sobra, puede que ahora subas menos; en cambio, si estás muy delgada, tal vez debas aumentar más tu peso.

Tu figura ha cambiado de manera radical, y la zona superior de tu útero se ha agrandado hasta el ombligo. Aún así, seguirás aumentando de peso. Procura descansar más y no exigirle tanto a tu cuerpo. Estás más débil y con menos energía que antes, dado los notorios cambios que enfrentas, sobre todo en las últimas semanas.

Debes consumir mucho líquido para mejorar la diuresis. Intenta no permanecer demasiado tiempo de pie, y no flectar mucho las piernas al sentarte. Trata de dormir con tus piernas elevadas, para así mejorar la circulación y evitar posibles complicaciones.

Si anteriormente no lograste percibir los movimientos de tu hijo, ahora es el momento de sentirlos. Entre las semanas 19 y 22 te percatarás de las pataditas que te da en el vientre.

Para producir glóbulos rojos, es conveniente que consumas suficiente hierro en esta etapa. El hierro es beneficioso para el crecimiento de tu bebé, ya que permite que haya más sangre circulando por el cuerpo. Las aves, espinacas, cereales fortificados con hierro, pescado, carnes rojas magras, lentejas y otras legumbres, son alimentos ricos en hierro y perfectos para que comas durante tu embarazo.

Bebé:

Las 20 semanas de embarazo marcan la mitad de este lindo proceso. El embarazo se cuenta a partir de la fecha de tu última menstruación, por ello se señalan 40 semanas, aunque por lo general éstas no se completan, y el embarazo puede variar entre las 37 y 42 semanas.

Sin embargo, aunque ya estás en la mitad de este proceso, a tu bebé le queda mucho por desarrollarse. De esta manera, a medida que pasan las semanas restantes, tu hijo crecerá el doble, y su peso aumentará diez veces más.

Tu bebé mide aproximadamente 20 centímetros de largo y pesa cerca de 250 gramos. Ya posee cabello y unas finas cejas, además sus miembros están muy bien formados. Ahora ya es una personita bien proporcionada. A su vez, los constantes movimientos que tu hijo realiza son trascendentales para evitar deformidades corporales y articulares.

El tubo digestivo, y los pulmones de tu hijo están creciendo. Su cerebro ya tiene 30.000 millones de neuronas y desarrolla zonas designadas a los sentidos del olfato, el tacto, la audición, la visión y el gusto. Una niña tiene cerca de un millón de óvulos al nacer. Si esperas una niñita, sus ovarios ya poseen seis veces más óvulos que al momento en que la des a luz.

Aunque el líquido amniótico que está a su alrededor distorsiona los sonidos, tu bebé puede oír, y te reconoce perfectamente. Asimismo, percibe la música y tu respiración. Además, se percata de la luz, se mueve constantemente, orina y traga líquido amniótico. Es importante recalcar que sus movimientos son reflejos, y todavía no experimenta ningún dolor.

La piel de tu hijo está envuelta por una sustancia blanca y grasosa denominada "vernix caseosa". Esta sustancia lo protege durante el tiempo que se encuentre flotando en el líquido amniótico. De igual manera, es de gran ayuda al momento de dar a luz, pues facilita el desplazamiento de tu bebé por el canal vaginal.

Tu hijo traga cada vez más líquido amniótico, lo que es muy beneficioso para su sistema digestivo, pues lo entrena para cuando se alimente de verdad. En esta etapa también está creando una sustancia llamada meconio, la que eliminará en su primer pañal. Este elemento muy oscuro y pegajoso, está formado por todas secreciones del estómago, las células muertas, y el líquido amniótico que el feto traga, acumulándose en los intestinos hasta el momento de nacer.

La insuficiencia estructural en la parte respiratoria de los pulmones, da como resultado que un nacimiento en este período sea fatal. Por lo que una pérdida durante las primeras 20 semanas se le llama aborto.

Tips:

Ya has recorrido un largo camino, la mitad de este lindo proceso llamado embarazo. Tu hijo ya casi completa su desarrollo y queda poco tiempo para que lo tengas en tus brazos. Es un buen momento para celebrar con tu pareja el término de esta primera etapa, sobre todo si ya sabes el sexo de tu bebé. Además a partir de ahora puedes realizarte una ecografía 3D, donde verás claramente la imagen de tu bebé o una 4D para verlo en movimiento,

 

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