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Semana 27 de Embarazo

Mamá:

Tus piernas estarán más susceptibles a los calambres, ya que has aumentado considerablemente de peso, y tu útero y los nervios que recorren tus piernas hacen que tu sistema circulatorio trabaje más. Éstos se harán notar generalmente por las noches, y serán más fuertes con el pasar de los meses.

Para sentirte mejor, estira los músculos de la parte trasera de los tobillos. Flexiona un poco las rodillas, y con el talón apoyado en el suelo, mueve hacia arriba los dedos de los pies. También es recomendable realizarte masajes o caminar pequeños tramos para relajarte.

Dado los cambios hormonales, tus pies y tu rostro se inflamarán. Si esto es excesivo, acude a tu doctor. En este período es usual que sufras de estrías en los senos y tu panza. También tendrás problemas para dormir, pues tu cuerpo es mucho más voluminoso. Procura alimentarte bien y no estresarte.

También sentirás contracciones, aunque no todas las mamás experimentan esta situación. Las contracciones se sienten como un retraimiento del útero, y suceden luego de la sexta semana de embarazo, no obstante, las percibirás cerca de la semana 30. Si las contracciones superan las cinco en una hora, debes consultarlo con tu médico, pues puede ser un síntoma de parto prematuro. Aunque esto no es tan preocupante, pues en la semana 27 tu hijo ya se encuentra bien desarrollado, y puede nacer sin problemas, eso sí, deberá permanecer bajo cuidados y en una incubadora.

Tu vientre crece con rapidez, y sentirás continuos dolores en la zona inferior de la espalda y en la parte trasera de la pelvis, incluso puede abarcar la zona posterior de los muslos. Esta molestia se hace presente al subir escaleras, caminar demasiado o elevar algo muy pesado. Hay ocasiones en que sentirás más dolor, como cuando estás sentada y te mueves hacia delante, ya que estás presionando tus caderas. Debes descansar lo suficiente para recuperarte.

Bebé:

Tu hijo mide 36 centímetros y pesa 1 kilo, aproximadamente. Ahora crece con más velocidad y casi colma la capacidad de tu útero. Algunos bebés suelen voltearse, y quedar con los pies mirando hacia arriba, así, puedes incluso reconocer en tu vientre sus manitos, trasero, o rodillas. Está más enérgico, pues su cerebro se encuentra más desarrollado.

En esta semana es reconocible el latido de su corazón con sólo poner el oído en tu guatita. Tus latidos se relacionan mucho con los suyos, por lo que tus emociones también lo afectan. Es primordial que mantengas una vida sana, para no generar inconvenientes posteriores en tu bebé.

En esta etapa ya posee un horario regular de sueño, puede abrir y cerrar sus ojos, y suele succionar su dedo. Ya se mueve con libertad, y se hace notar, incluso presenta hipo, aunque este no genera ruido, pues no tiene aire en sus pulmones. El hipo aparece por momentos cortos, y a tu hijo no le incomoda.

Sus pulmones es lo último en constituirse, ahora consigue el oxígeno de tu placenta por medio del cordón umbilical, además de lo que ingiere en la bolsa amniótica. No obstante, los músculos de su pecho ya ensayan los ejercicios de respiración, usando el diafragma y sus pulmones.

Tips:

Es de suma importancia que mantengas una alimentación equilibrada, ya que el aumento excesivo de peso puede no ser beneficioso para ti y tu bebé. Tu pareja toma un papel muy importante en esta tarea, pues puede ayudarte a controlar esos antojos, tan frecuentes en este período del embarazo.

 

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