Relajarse en el embarazo: ¿cómo y por qué?

relajarse en el embarazo

Lo más probable es que todos los que te rodeen te aconsejen que lo mejor es relajarse en el embarazo, pues resulta primordial para continuar con un estilo de vida sano.

No confundas que el relajarse en el embarazo es sólo descansar o flojear. Es mucho más que simplemente no hacer nada. Estar relajada implica una acción, estar al tanto de la respiración, de tus sensaciones, tus emociones, tus pensamientos. En resumen, es conectarte contigo misma.

La importancia de las técnicas de relajación es que influyen positivamente en la salud mental y física, y es tan primordial como ejercitarse, dormir adecuadamente o tener una dieta saludable.

Además, es un remedio natural para lograr el equilibrio hormonal, nervioso, simpático, parasimpático y digestivo.

De acuerdo con algunas investigaciones neurocientíficas, los cambios hormonales que experimenta una mujer en gestación afectan al bebé.

Es vital, entonces, que como futura mamá vigiles tu estado emocional, mental y físico, promoviendo una fase de relajación permanente que afecte positivamente el ambiente de gestación y las hormonas que se generan en el embarazo.

No estamos hablando de que a partir de ahora deban ir a un templo para relajarse en el embarazo. Tampoco se trata de reprimir toda emoción negativa que pueda surgir; es normal que una mujer embarazada sienta stress, miedo, dudas, inseguridad, entre otras sensaciones. Pero para mantener estos sentimientos en el debido lugar es bueno relajarse.

Consejos que ayudan a relajarse en el embarazo

1-. Una buena respiración.

La respiración dicta el estado mental y físico. Si respiras de manera breve o con angustia, no podrás enfocar tu pensamiento, lo que derivará en ansiedad y estrés.

Una de las técnicas de relajación más eficientes es respirar de un modo calmado, conscientemente. ¿Cómo lograrlo? Primero inhala expandiendo tu abdomen, pecho y clavículas, tal como si estuvieras soplando un globo dentro de ti. Luego, exhala en orden inverso (clavículas, pecho y abdomen).

Si practicas esta respiración, no sólo generarás una mayor capacidad pulmonar, sino que permitirás que le llegue suficiente oxígeno al bebé.

2-. Elabora una lista de las cosas que diariamente te calman.

Puedes pensar en qué actividades te relajan, ya sea estirarte luego de despertar o ver tu serie favorita en el sillón con tu pareja. Ten la lista a mano o pégala en un lugar visible para que la lleves a cabo cada día.

3-. Baila con tu bebé.

Sí, puedes mover tu cuerpo entero, con energía, pero suavemente, para que tu hijo sienta tus movimientos. Abraza tu barriga y transmítele tu ritmo, verás que tu bebé estará feliz con la danza, generarás hormonas de felicidad y las ondas de la música vibrarán al interior del útero, generando una conexión única con él.

4-. Canta con todas tus fuerzas.

No tienes que ser la mejor cantante, lo importante es que tu bebé conozca tu voz y eso la relaje.

5-. Siempre haz ejercicio.

Eso sí, consulta con tu médico cuál es tipo de actividad física más adecuada para ti. Algunas ideas son el Yoga Prenatal, una caminata o una clase de Danza del Vientre.

6-. Relájate antes de ir a la cama.

Puedes hacer el ejercicio de respiración del punto 1. Enfócate en relajar cada parte de tu cuerpo, de manera que puedas identificar si tienes alguna parte más tensa que otra.

Si así es, respira profundamente llevando tu mente a ese lugar; recorre tu cuerpo desde los pies hasta la cabeza, pasando por las pantorrillas, muslos, cadera, piso pélvico, barriga, pecho, hombros, brazos, manos, cuello y músculos faciales.

Piensa en el cuerpecito de tu bebé e inclúyelo en esta sesión de relajación. Imagina cómo relaja sus pequeños músculos; esto logrará que tanto tú como el bebé estén muy saludables.


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