Inicio > Semanas de Embarazo > 11 semanas de Embarazo

Semana 11 de embarazo

Mamá:

Debes tener cuidado con tu peso durante el embarazo. Una mujer embarazada suele aumentar aproximadamente entre 1 y 2,5 kilos en el primer trimestre, 6,5 kilos durante el segundo, y 5,5 kilos en el último trimestre. Sin embargo, estos aumentos dependen también de cuál era tu peso antes de concebir. Controla tu aumento de peso y consúltalo con tu médico.

Es recomendable que realices ejercicio físico moderado. Ejercitarte de forma regular puede resultar difícil, pero ahora es un buen momento para comenzar. Esto mejora el tono muscular, la fuerza y la resistencia, tres cosas muy importantes durante el parto, y que te ayudarán a recuperar tu figura cuando ya hayas tenido a tu bebé. Los ejercicios más sugeridos son la natación y las caminatas.

Si las náuseas no cesan y no puedes comer una variedad de alimentos, o si no estás aumentando de peso todavía, no te preocupes, la mayoría de las mujeres sólo aumentan entre 1 a 2,5 kilos durante el primer trimestre. Es muy probable que pronto recuperes el apetito y empieces a subir de peso. Por ahora, come lo que puedas y no dejes de tomar tus vitaminas prenatales.

Puede que sientas que el olfato se agudiza y que estás produciendo más saliva, a veces con un sabor un poco metálico. Estos son cambios molestos, pero no hay que preocuparse por ellos. En este período tendrás menos molestias matinales, incluso deberían comenzar a desaparecer. Asimismo, la cantidad de sangre que circula por tu cuerpo sigue aumentando, y es posible que tu respiración sea más rápida y que transpires más de lo usual, debido a la sangre extra en el sistema.

Bebé:

A partir de las 11 semanas de embarazo y hasta la semana veinte, tu bebé crecerá en forma acelerada. Su cabeza es más o menos la mitad de su longitud total, y los intestinos están creciendo y colocándose en posición. La glándula tiroidea, el páncreas y la vesícula están comenzando a funcionar a fin de prepararlo para digerir alimentos después de nacer. Además ya tiene hígado, riñones y un pequeño estómago.

Asimismo, los riñones comienzan a producir orina libre de desechos metabólicos, los que son expulsados por la placenta. Si fueran eliminados por la orina el líquido amniótico se contaminaría, al igual que tu bebé.

Tu hijo mide ahora más o menos 5.5 centímetros de largo, y pesa entre siete y diez gramos. Sus testículos u ovarios se han formado, así como también todos los órganos mayores. Éstos no se desarrollarán mucho más, pero continuarán creciendo durante el resto del embarazo. Tu bebé está relativamente a salvo del riesgo de anormalidades congénitas, por lo tanto hay menos peligros de interrupción del embarazo.

Cerca de esta semana, empieza a generar sus propios glóbulos rojos. Además, comenzará a producir orina, el principal componente del líquido amniótico. En estas semanas el embrión ha aumentado cinco veces de tamaño, 200 células han tomado posiciones y algunos músculos y nervios se mueven. Se pueden ver sus vasos sanguíneos, gracias a que su piel es todavía transparente. Sus huesos ya empiezan a endurecerse, y sus dedos están separados y pronto será capaz de abrir y cerrar sus puños.

Durante esta semana tu bebé empezará desarrollar sus reflejos, podrá mover sus piernas, rebotar y saltar en las paredes del útero. Esto se llama “reflejo patelar”, un recurso biológico que nos programa para andar. A medida que vaya creciendo se irá moviendo más, pero todavía no sentirás estos movimientos acuáticos, pues es muy pequeño. Algo que te puede parecer curioso es que dentro de poco, como su diafragma se ha desarrollado, empezará a tener hipo.


Tips:

Si tu pareja no te acompañó a tu visita al médico, ojalá pueda hacerlo en tu próximo control. Asistir contigo a estas citas es una forma muy importante de participar del embarazo.


 Ideas para disfrutar tu embarazo:

Estás a punto de realizarte tu primera ecografía, por lo que seguramente te sientes un poco ansiosa y más nerviosa de lo común. Trae a tu memoria buenos y lindos recuerdos que te servirán para transmitirle a tu bebé armonía y paz.

Recuerda que tu conexión con él es permanente. Aunque no lo notes, tu hijo que está por nacer se da cuenta de todo lo que te pasa. Si te sientes bien y tránquila llevarás tu embarazo de mejor forma.

 

Enlaces Relacionados

 

Comentarios


Facemamá TV