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Semana 26 de Embarazo

Mamá:

En este período tu presión sanguínea subirá hasta alcanzar el nivel que tenías antes del embarazo; entre las semanas 22 y 24 tu presión llega a su estado más bajo. Tu piel se está estirando más de lo normal, y es posible que sientas picazón. Asimismo, notarás molestias en la pelvis, pues tu bebé está desarrollándose con rapidez y tu vientre está creciendo.

Es habitual también que en esta etapa sufras de estreñimiento, cerca de la mitad de las mamás lo padecen. Tu sistema digestivo funciona con más lentitud, y el peso de tu útero aprieta tu recto. Además las pastillas de hierro ayudan a esta situación.

Has subido considerablemente de peso, sobretodo en la zona de tu trasero y tu guatita. Debes cuidar tu postura, el peso de tu vientre hace que arquees tu espalda, pero es recomendable que te pares derecha y mantengas una posición adecuada.

Es primordial que estés informada acerca de la preeclampsia, que por lo general aparece en el último trimestre del embarazo. Sin embargo, esta afección es poco usual, y afecta a tres de cada siete mujeres embarazadas.

Esta enfermedad te producirá una serie de molestias. Por la retención de líquido puede que experimentes un inusual aumento de peso, hinchazón de manos y rostro; además tendrás visión borrosa, dolores de cabeza inesperados, incluso dolores constantes en la zona superior del cuerpo.

Si sientes cualquiera de estos síntomas debes consultarlo de inmediato con tu doctor. De todos modos, se diagnostica en los controles médicos, por medio de la toma de presión y un examen de proteína en tu orina. La preeclampsia es una enfermedad muy peligrosa y su identificación temprana es esencial para tu salud y la de tu bebé.

Bebé:

Tu hijo mide 33 centímetros aproximadamente y pesa alrededor de 900 gramos. Está renovando su piel con rapidez, y ésta ya no es tan transparente, aunque aún es muy delicada y está protegida por la vermix, una capa grasosa que la separa del líquido amniótico.

Después de mantener sus ojos cerrados para el desarrollo de su retina, en este período tu bebé empieza a abrirlos y ya ensaya el ejercicio de parpadear. El desarrollo de sus nervios permite que tenga más reacciones hacia lo que siente en su exterior, y como un modo de protección estira sus brazos y piernas al oír ruidos muy fuertes. De igual manera, está practicando su respiración para cuando nazca.

Ahora se moverá mucho más que antes, ya muestra reflejos como los de succión y se le puede ver chupando sus dedos con frecuencia. Pasa la mayor parte del tiempo durmiendo, por ello cuando despierta está más alerta y cuenta con más vigor que antes. También comienza a ingerir líquido amniótico, lo que permite que su sistema digestivo se vaya desarrollando.

Tu bebé empieza a aumentar rápidamente de peso y acumula grasa. Esto le ayudará a adecuarse a la temperatura exterior cuando nazca, y tendrá más fuerzas y calorías al comienzo de su vida. Aunque es usual que los recién nacidos, y generalmente los que toman leche materna, bajen de peso en su primera semana.

Tips:

En este período es posible que tengas sueños extraños. Los sueños premonitorios te mantendrán despierta, o te impedirán dormir con tranquilidad. Puede que sueñes con la llegada de tu hijo, o tal vez la etapa de la crianza.


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