¿Cómo evitar accidentes en piscinas?

piscina

Aplicar técnicas de Reanimación Cardiopulmonar dentro de los primeros 5 minutos de ocurrido el evento es clave para enfrentar este tipo de accidente, que es la segunda causa de muerte entre niños de 1 a 4 años en Chile.

Experto: Katherin Falck, médico gestor de calidad de Help

La asfixia por inmersión es la segunda causa de muertes accidentales en niños mayores de 1 año. Sólo bastan unos pocos minutos sin poder efectuar una respiración efectiva para provocar la muerte o serias secuelas neurológicas.

Así lo explica la Dra. Katherin Falck, Médico Gestor de Calidad de Help, quien agrega que “en caso que se haya producido el accidente y el menor está inconsciente y no respira, es vital iniciar a la brevedad maniobras de reanimación cardiopulmonar básicas mientras se solicita ayuda a un servicio de emergencia, para que el pronóstico sea mejor. De lo contrario, las posibilidades de sobrevida o de ausencia de daño neurológico grave son menores al 5%”.

Quienes sufren una asfixia por inmersión experimentan falta de oxígeno, el cual es vital para el correcto funcionamiento de los distintos órganos. El cerebro es especialmente sensible a la falta de oxígeno , lo que explica la aparición de daño neurológico a los pocos minutos de este tipo de accidentes de no mediar atención oportuna.

El rescate es vital

Debido a que el pronóstico de sobrevivencia libre de daños está directamente relacionado con el inicio temprano de la reanimación cardiopulmonar efectuada en el lugar del accidente, es vital que personas que están a cargo de menores, tengan los conocimientos para efectuarlas. La Dra. Katherin Falck explica los pasos a seguir para realizarla correctamente:

  • Retirar a la persona del agua, y comprobar si responde a estímulos.
  • Si no responde, no respira o lo hace con dificultad, comenzar maniobras de reanimación cardiopulmonar básica mientras pida ayuda llamando a un servicio de rescate médico.
  • Ubicar al paciente sobre una superficie dura como el suelo.
  • Iniciar compresiones torácicas enérgicas y rápidas en el centro del pecho, con frecuencia de por lo menos 100 por minuto.
  • Sólo si se siente capacitado o tiene conocimientos, intente despejar la vía aérea mediante una maniobra de inclinación de cabeza y elevación de mentón, para luego administrar 2 ventilaciones boca-boca en adultos y boca-boca nariz en niños pequeños.
  • Si va a administrar ventilaciones debe seguir una secuencia que parte siempre por 30 compresiones torácicas, luego 2 ventilaciones para rápidamente volver a realizar 30 compresiones, seguidas de 2 ventilaciones y así hasta que el paciente recupere el conocimiento o llegue personal calificado a relevarnos.
  • Si no sabe o tiene reparos con realizar respiración boca a boca, concéntrese sólo en realizar las compresiones torácicas. Esto por sí solo ya es de gran ayuda para el paciente, recuerde que deben ser por lo menos 100 por minuto y enérgicas.

 

¿Cómo anticiparse a una tragedia?

  • En caso que haya una piscina en casa, siempre debe tener reja (idealmente con radier de concreto) con una puerta única de acceso y chapa de seguridad que utilice llave.
  • La reja que rodee todo el perímetro de la piscina debe tener una altura mínima de 1,5 m y 10 cm o menos de distancia entre las barras verticales.
  • Evitar que dentro y alrededor de la piscina haya elementos atractivos para los niños, como juguetes, porque es una tentación para meterse al agua.
  • Se debe ser cuidadoso con el uso de alarmas o cobertores para la piscina, pues si bien son medidas de seguridad complementarias, no remplazan la supervisión del adulto ni una reja.
  • Las «alitas» no son salvavidas totalmente seguros, por lo tanto, no hay que confiar que si los niños las usan están protegidos.
  • Mantenga un sistema de limpieza del agua controlado y supervisado por profesionales, ya que filtros en mal estado podrían causar atrapamientos de cabello, por ejemplo.

 


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