La personalidad de la madre influye en el crecimiento del bebé

La personalidad de los niños

Los primeros años de vida de un bebé son claves para la formación de la personalidad, ya que las experiencias y sensaciones que experimentan los niños en el entorno que les rodea influyen decisivamente en la formación de su temperamento y forma de ser.

Un estudio muy interesante realizado por investigadores de la Universidad de Chicago junto con la Universidad de Indiana evidencia cómo la forma en que interactúa la madre con el bebé el primer año está relacionada con el comportamiento posterior que tendrán los niños entre los 4 y los 13 años.

Si una madre tiene una personalidad cariñosa probablemente su hijo también lo sea en un futuro, algunos especialistas aseguran que los niños son capaces de absorber todo lo que es su madre a través del contacto piel con piel. Por eso, es vital durante los primeros meses de vida darle todo el amor posible a los niños, de ello dependerá  su desarrollo emocional. Si este contacto no se ha establecido bien, si no se ha desarrollado una buena relación de apego, el bebé se enfrentará a un mundo temeroso y con una personalidad poco definida.

Los psicólogos infantiles y estudios neurocientíficos han demostrado mediante resonancias magnéticas funcionales (fotografías del cerebro) que dependiendo del tipo de crianza que reciban los pequeños, su temperamento y su carácter serán diferentes.

Una crianza amorosa basada en la estimulación y sobre todo en el afecto de los padres predispone a los niños a ser mejores personas, pues los papás también juegan un papel fundamental en la crianza del pequeño y su compromiso es igualmente decisivo a la hora de definir la personalidad del chico.

Se podría decir que la personalidad de la madre y hasta de las personas que se encuentran en el hogar, sin duda alguna, ayudan a formar la personalidad del niño. Un ambiente agradable te ayudará a criar niños felices, un ambiente tenso te ayudará a todo lo contrario.

 

 

 

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