Primera semana del bebé: Ha llegado tu hijo

primera semana del bebé

¡Alegría! Un nuevo miembro se integra a la familia. Durante la primera semana del bebé, hasta llegar al primer mes, muchas cosas van a cambiar en tu casa, tendrás que levantarte varias veces en la noche a cuidarlo, mudarlo o mecerlo cuando llore.

Transcurre la primera semana desde que tu hijo salió de tu vientre y llegó a tus brazos. A partir de este momento, él comienza a enfrentarse al mundo y tú te conviertes en su principal guía.

Debes recordar que todos los bebés se desarrollan y crecen a un ritmo distinto. En el caso de los prematuros, requieren más tiempo que los que nacieron a los nueve meses. Por eso, es importante que conozcas sobre la primera semana del bebé.

Conoce a tu bebé

Cómo madre estás ansiosa por saber todos los detalles relacionados con tu bebé. Comienzas a llenarte de muchas preguntas, ¿Qué debo darle de comer?, ¿Mi bebé puede verme?, ¿Porqué duerme tanto?.

Un sin fin de interrogantes nacen con la llegada de tu hijo, por ello en Facemamá te acompañamos, al igual que desde tu embarazo, con los mejores consejos de expertos para que conozcas desde ya todo sobre tu bebé.

Lo que observa tu bebé

Tu hijo todavía ve de manera borrosa. Debes saber que los bebés nacen con un grado de miopía y pueden ver mejor los objetos cuando éstos se encuentran a unos 20 a 25 centímetros. Por eso, tu bebé lo que mejor puede ver es tu rostro cuando está cerca de ti.

Al bebé le gusta mirar el rostro más que los colores u otros patrones, y más a delante, se va a interesar por intercambiar miradas contigo. En segundo lugar, le atraen los objetos con contrastes fuertes.

Como a tu bebé le encanta mirar la cara, míralo de cerca para que pueda ver tus facciones. Cuando le des comida, mueve tu cabeza lentamente y observa si te sigue con la mirada. Esto lo ayudará a fortalecer sus músculos oculares.

No te preocupes si cuando te mira se le cruzan los ojos y parece bizco, esto suele ocurrir durante el primer mes de vida del bebé. Los recién nacidos tienen alta sensibilidad a la luz, por eso, fíjate cómo parpadea cuando le acercas un objeto.

Llegó la hora de alimentarlo

Si amamantas a tu bebé, pero notas que siempre tiene hambre, esto se debe a que digiere la leche materna en dos horas o menos.

Para saber si tu hijo está recibiendo la cantidad de leche adecuada, debes fijarte en lo siguiente:

  • Tus pechos se vacían y se sienten más suaves después de que le das leche.
  • Tiene buen color y piel firme.
  • Está creciendo y subiendo de peso, lo puedes escuchar cuando traga.
  • Sus deposiciones son de color amarillo mostaza o de color oscuro frecuentemente y tiene unos cinco o seis pañales desechables sucios al día.

A partir de la primera semana del bebé estos pueden tomar leche materna o de fórmula, por lo que debes tener presente que todos los niños tienen su propia velocidad de desarrollo, y que su tasa de crecimiento tiende a disminuir en algunas etapas.

Deposiciones del recién nacido

En la primera semana del bebé, las deposiciones suelen ser espesa y de color verde oscuro o negro, debido al meconio, sustancia que se acumulaba en su intestino mientras estaba en el útero.

A medida que se alimente y expulse el meconio, su color va a cambiar dependiendo de si se está alimentando con leche materna, de fórmula o de cuán deshidratado esté.

El recién nacido hace entre ocho o doce veces caquita al día, pero si al menos hace una vez al día, puede significar que esté bien.

Imitación en la primera semana del bebé

Aún con pocos días de vida, el bebé puede reconocer caras y gestos, e incluso imitarlos. Trata de poner tu rostro cerca de él y saca la lengua o levanta las cejas para que él te imite.

Si tu pequeño no logra imitarte, por lo menos te observa y aprende de esta experiencia. No te preocupes si no parece muy receptivo.

¿Cómo debe dormir mi bebé?

Los bebés que tienen sólo unos días de nacimiento pasan durmiendo. Si te preocupa el Síndrome de muerte súbita, la posición más cómoda para reducir este riesgo, es acostarlo sobre la espalda, inclinadito hacia un lado, para contener algún erupto con leche, boca arriba. Pero cuando esté despierto, debes ponerlo boca abajo para que fortalezca los músculos del cuello.

Desarrollo socio-afectivo

  • Un recién nacido no es sociable, en el sentido corriente de la palabra. Sin embargo, aparecen signos sencillos y universales de sociabilidad: en la primera semana del bebé, este ya mira a los ojos de la persona que lo alza.
  • El bebé duerme la mayor parte del tiempo y permanece quieto cuando esta satisfecho.
  • Manifiesta inquietud mediante el llanto.
  • Responde positivamente a la comodidad y la satisfacción y negativamente a la incomodidad y el dolor.
  • Aunque parezca un ser pasivo, su personalidad comienza a surgir; un bebé puede ser ruidoso e impaciente mientras que otro es calmado y plácido.
  • Desarrolla su sentido de confianza. Es importante que solo pocas personas lo cuiden de manera consistente, para que aprenda a reconocerlas.

Lo que viene durante el primer mes

Ya te dimos los detalles de como tu hijo en la primera semana manifiesta sus necesidades por medio del llanto; sonríe espontáneamente ante estímulos sensoriales como son los sonidos suaves.

En la segunda semana llorará si se le interrumpe la alimentación o al despertarlo bruscamente. Ante ruidos inesperados llora no por temor, sino en señal de «alerta».

En la tercera semana presentará una gran variedad de conductas cuando necesite algo o este inquieto.

En la cuarta semana ya manifestará rechazo ante el cambio, sonreirá ante estímulos externos y expresará su inquietud mediante el llanto.


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