¿Cómo quitar el miedo al agua a los niños?

seguridad en las piscinas

¿Tu pequeño le tiene miedo al agua? Te entregamos algunos tips para ayudarlo a superar este proceso.

Cuando los niños y bebés hacen rabietas porque no quieren entrar al agua una de las causas es el miedo. Este temor les puede arruinar muchos momentos familiares. Al llevarlos por primera vez al mar o a una piscina deben adaptarse a la nueva experiencia.

Superar el miedo al agua

Los pequeños no están acostumbrados a la temperatura del agua fría o caliente, por lo que es lo primero que notan. Otro cambio perceptible es cuando están en el mar, por lo tanto te recomendamos visitar primero una piscina para que el cambio no sea tan brusco. Aquí te dejamos algunas ideas para que tu pequeñito pueda superar este miedo:

  • Paso a paso con tu hijo: Deja que tu pequeño toque el agua con las manos, juegue en ella. Así se irá acostumbrando a la temperatura.
  • Piernas y pie del bebé: Cuando ya esté acostumbrado, haz que introduzca sus piernas y pies en el agua, siéntate junto a él y dile que realice movimientos con las piernas. Luego puedes meterte con él a la piscina para que toque sus piernas y pueda jugar. Este mismo proceso se puede realizar en la orilla del mar.
  • Flotar: Luego de que tu hijo supere la primera etapa, lo siguiente es enseñarle a flotar en una piscina o mar, donde no toque con los pies. Perder el apoyo es una prueba difícil, lo puedes dejar que se agarre de ti con fuerza para que inicie una trayectoria de movimiento suave y se sienta seguro.
  • Materiales para flotar: Para seguir flotando se pueden utilizar materiales acuáticos y accesorios, pero siempre bajo la supervisión de un adulto. Bien equipado, el bebé podrá deslizarse con la ayuda de mamá o papá hacia la escalera o el borde de la piscina.
  • Inmersión: Jugar a hacer burbujas bajo el agua ayudan a aprender a respirar. Primero hay que tomar aire y soplar fuerte bajo el agua.
  • Seguridad: La compañía de un adulto hará que el niño este seguro y confiado. Esto ayudará al niño a progresar y alcanzar nuevas metas.
  • Paciencia: Adaptarse al agua lleva tiempo y cada pequeño tiene su ritmo. Es un proceso de días o semanas pero lo importante es que sea continuo. Se recomiendan monitores de natación y no dejar pasar mucho tiempo entre clase y clase.


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