Cuando el bebé no es del sexo que pensabas

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Quizás tenías todo listo para una niñita: la habitación pintada de rosa, o una colección de hermosos vestiditos, y de pronto… ¡es un niño!

Aunque no lo quieras demostrar, es muy probable que estés algo decepcionada. Tranquila, no eres la única con estos sentimientos.

¿Por qué paso esto?

Quizás en tu interior siempre hayas querido una niña y la ecografía más reciente reveló otra cosa. Si eso es lo que te ha ocurrido, no te inquietes, ya te sentirás mejor.

Algo que puede ayudarte a no desanimarte tanto es entender tus sentimientos. No es que estés desencantada con tu hijo, sino más bien, con no ver realizada la idea que habías preconcebido. Una vez que comiences a visualizar a tu pequeño retoño, verás cómo te vas enamorando de él, emocionándote cada día más por su llegada.

Lo que los demás dicen

Muchas veces lo que más afecta son los comentarios de otras personas. Si ven que tienes un hijo, te preguntan cuándo tendrás la niña, y si tienes una nena, presionan para ver a un niñito.

Ante esto, hay que hacer oídos sordos, ya que los comentarios desubicados siempre estarán ahí. Lo importante es que no roben tu felicidad, tan merecida.

Cuando llega el día

Te aseguramos que luego de la nostalgia por la fantasía desvanecida, la desilusión o incluso la tristeza, vendrá el amor gigantesco que existe entre mamá e hijo. De hecho, los varoncitos son especialmente regalones de su mamá. El vínculo será tan estrecho que después no te imaginarás la vida sin él. Y quizás quieras tener otro niñito.

Por ahora, no te sientas culpable de tus sentimientos. Son absolutamente normales y nadie puede juzgarte por ellos. Como en todo aspecto de la vida, cuando algo no resulta como se ha planeado, se siente la decepción. Pero luego esos sentimientos pasan y vuelve la esperanza.

 


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