Complicaciones de la placenta durante el embarazo: Cómo identificarlas y prevenirlas

Complicaciones de la placenta durante el embarazo

Durante un embarazo normal, la placenta cumple su función esencial sin ningún problema, nutriendo al bebé y eliminando los desechos. Sin embargo, en algunos casos pueden surgir complicaciones de la placenta, que es necesario conocer y estar consciente de ellas.

En este artículo, el Dr. Jyh Kae Nien, ginecólogo de Clínica Dávila, nos brindará información vital sobre las complicaciones de la placenta y cómo prevenirlas.

Placenta previa: Cuando la placenta obstruye el cuello uterino

La placenta previa ocurre cuando la placenta se ubica cerca o sobre el cuello uterino. Esto puede resultar en problemas durante el parto, ya que bloquea la salida del bebé y puede causar hemorragias graves.

El Dr. Nien explica que aproximadamente cuatro de cada mil embarazos presentan esta complicación. En estos casos, un parto por cesárea suele ser necesario para garantizar la seguridad de la madre y el bebé.

Desprendimiento de la placenta: Cuando la placenta se separa de la pared uterina

El desprendimiento de la placenta ocurre cuando esta se separa de la pared del útero antes del parto. Esta complicación puede ser grave, ya que priva al bebé de nutrientes y oxígeno, poniéndolo en peligro.

Además, puede ocasionar una importante pérdida de sangre para la madre. Según el Dr. Nien, esta complicación afecta aproximadamente a uno de cada 226 partos.

Placenta adherida: Una rara complicación grave

La placenta adherida ocurre en casos raros (uno de cada 533 partos) cuando este órgano se adhiere de forma profunda a la pared uterina. Aunque a menudo se desprende por sí sola después del parto, si permanece unida, puede desencadenar una hemorragia grave en la madre y requerir cirugía.

El diagnóstico de esta condición es difícil de realizar antes del nacimiento, pero en algunos casos puede manifestarse con sangrado vaginal en el tercer trimestre.

Complicaciones menos frecuentes

Además de las complicaciones de la placenta previa, desprendimiento de la placenta y placenta adherida descritas anteriormente, hay otras complicaciones menos comunes de la placenta durante el embarazo que es posible que debamos conocer.

  • Placenta envejecida: La placenta envejecida ocurre cuando la placenta comienza a fallar como resultado de una disminución en el flujo sanguíneo a la misma. Esto puede suceder cuando el embarazo se prolonga o cuando hay un problema con el desarrollo del feto. Los síntomas incluyen disminución del movimiento fetal, sangrado vaginal, presión arterial alta y niveles bajos de líquido amniótico. Esta complicación a menudo requiere un parto por cesárea para garantizar la salud de la madre y el bebé.
  • Placenta bífida o bilobulada: La placenta bífida es una anomalía en la que la placenta tiene una división que crea dos lóbulos. Aunque la mayoría de estas placentas no presentan problemas, pueden aumentar el riesgo de sangrado, parto prematuro y restricción del crecimiento fetal. El diagnóstico se hace mediante una ecografía prenatal y el tratamiento dependerá de la gravedad de la complicación.
  • Placenta quística: La placenta quística es una complicación poco común que ocurre cuando se forman quistes en la placenta. A menudo no hay síntomas claros, pero puede aumentar el riesgo de parto prematuro y restricción del crecimiento fetal. El diagnóstico se hace mediante una ecografía prenatal y no hay un tratamiento específico.

Cómo identificar y prevenir estas complicaciones

Si durante el embarazo se experimenta algún sangrado, es crucial comunicarse de inmediato con el médico o la matrona. Se puede solicitar un ultrasonido para detectar cualquier anormalidad o complicación y tomar las medidas necesarias.

Para la placenta previa, el Dr. Nien recomienda realizar ecografías y controles seriados para reconocer el sangrado. En el caso del desprendimiento de la placenta, el sangrado brusco es el principal indicador, y se hace necesario que el médico o la matrona evalúen a la paciente.

En cuanto a la placenta adherida, esta no suele causar sangrado, por lo que se sospecha a través de exámenes de ultrasonido y se debe estar preparado para una posible extirpación del útero durante el parto o cesárea.

El riesgo asociado al consumo de tabaco durante el embarazo

Es importante tener en cuenta que fumar durante el embarazo aumenta el riesgo de desarrollar complicaciones relacionadas con la placenta. Investigaciones han demostrado que las mujeres fumadoras tienen un 40% más de probabilidad de experimentar estos problemas.

Por lo tanto, es necesario recordar que dejar de fumar durante el embarazo puede reducir significativamente estos riesgos.

En conclusión, aunque las complicaciones de la placenta son poco frecuentes, es fundamental estar informadas sobre ellas. El conocimiento de los síntomas y la búsqueda de atención médica inmediata en caso de sangrado pueden ayudar a identificar y tratar estas complicaciones a tiempo.

Además, evitar el consumo de tabaco durante el embarazo es una medida importante para prevenir problemas relacionados con la placenta. Recuerda siempre consultar a tu médico o matrona ante cualquier duda o síntoma durante el embarazo.


Qué no comer en el embarazo
Te puede interesar:

¿Qué no comer en el embarazo?