Colores para decorar piezas infantiles

Trastorno del sueño infantil

Pintar las paredes del dormitorio del bebé y elegir los tonos adecuados, depende del significado de estos y del ambiente que se le quiera dar al cuarto.

Experto: María José Santiago, especialista en decoración infantil

Vivimos nuestra vida en colores y muchos de ellos nos recuerdan momentos o sensaciones. Desde pequeños comenzamos a distinguir algunos tonos y estos son principalmente los que se encuentran en el entorno y en la habitación del bebé. Por eso, para la decoración infantil es importante considerar el significado que poseen los colores y cómo influyen en las conductas de los menores a la hora de decorar y pintar el dormitorio.

La pieza es la parte de la casa donde debemos sentirnos más cómodos y tranquilos, por eso es fundamental que sus colores sean los adecuados para tener un descanso placentero, sobre todo para los pequeños.

Para que las habitaciones se vean más grandes y tengan una mayor amplitud, es recomendable usar colores claros por ejemplo, la gama de los pasteles, que combinan fácilmente, abren los espacios y al mismo tiempo tranquilizan.

Sugerencias de tonalidades para la decoración infantil

Azul: representa calma, relajo, armonía, afecto, amistad e inteligencia. Los azules claros dan la sensación de espacios amplios, aireados y tranquilos, mientras que los más oscuros simbolizan salud, conocimiento, fortaleza y respeto.

Verde: se asocia a la naturaleza y a efectos relajantes y tranquilizantes. Es el color de la esperanza, del descanso y equilibrio. Según las variedades de tonos, su significado también varía: si es más claro representa amplitud, si es oscuro, abundancia y riqueza.
Blanco: comúnmente se usa en las habitaciones de los bebés, porque representa paz, infancia, estabilidad, calma y armonía. Tiene la capacidad de hacer que espacios pequeños se vean más grandes. Es fácil de combinar con otros colores.

Rosado: es el tono de la inocencia, cariño, amor y protección. Evoca a la bondad, sensibilidad y a los buenos sentimientos. Generalmente se asocia a la feminidad, por eso es muy utilizado en las piezas para niñas.

Amarillo: lleva a la felicidad y alegría. Los tonos suaves suben el ánimo, los fuertes llaman la atención y logran iluminar un recinto. En el caso de las piezas de los niños, no es recomendable usarlo en demasía, ya que puede provocar una sobreestimulación.

Violeta: significa calma, relajo. La gama de los lilas producen efecto refrescante y se usa generalmente para decorar las habitaciones de las niñas.

 


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