👶 ¿Por qué los bebés se tocan la oreja? Lo que dicen los expertos en pediatría

Por qué los bebés se tocan la oreja

El gesto que muchos padres observan con curiosidad y, a veces, con preocupación: los bebés se tocan la oreja repetidamente. ¿Está cansado? ¿Le duele algo? ¿Es señal de una infección? Aunque puede parecer un comportamiento extraño, lo cierto es que este gesto tiene múltiples significados, y la mayoría no son motivo de alarma. En este artículo, exploramos las causas más comunes, según estudios y especialistas en pediatría, para ayudarte a interpretar mejor las señales de tu hijo.

Se tocan la oreja para descubrir su cuerpo: una etapa natural del desarrollo

Durante los primeros meses de vida, los bebés comienzan a explorar su cuerpo. Las orejas, al estar al alcance de sus manos, se convierten en un punto de interés. Según un estudio realizado en el Hospital de Estambul, el 46,1% de los bebés que se tocaban las orejas no presentaban ningún problema médico. Simplemente, estaban reconociendo una parte más de sí mismos, igual que cuando se observan las manos o los pies.

Este gesto puede repetirse con frecuencia, especialmente en momentos de calma o concentración. Es parte del crecimiento y no requiere intervención, a menos que se acompañe de otros síntomas.

¿Cansancio o señal de que es hora de dormir?

Muchos padres notan que sus hijos se tocan las orejas justo antes de dormirse. Este comportamiento puede ser una forma de autorregulación, similar a frotarse los ojos o buscar el contacto físico. Si tu bebé comienza a bostezar, se recuesta o se muestra más tranquilo mientras se toca la oreja, probablemente esté manifestando que necesita descansar.

Cerumen acumulado: una molestia silenciosa

El cerumen, esa sustancia amarillenta que protege el canal auditivo, también puede ser responsable del gesto. Cuando se acumula en exceso, puede generar incomodidad. En el estudio mencionado, el 37,2% de los casos estaban relacionados con esta causa.

🔹 Consejo práctico: Si notas que tu bebé se toca la oreja y además está irritable o gira menos la cabeza ante sonidos, consulta con su pediatra. Nunca intentes limpiar el oído con bastoncillos, ya que podrías empujar la cera hacia el interior o dañar el tímpano. Lo ideal es retirar solo la parte externa con una gasa húmeda durante el baño.

¿Y si se trata de una infección?

Aunque menos frecuente, una infección de oído puede ser la causa. En el estudio, solo el 16,7% de los bebés que se tocaban la oreja presentaban otitis media. Esta afección suele venir acompañada de otros síntomas como fiebre, llanto persistente, dificultad para dormir o rechazo al alimento.

El Dr. Iván Carabaño Aguado, pediatra y profesor en la Universidad Complutense de Madrid, explica que algunas infecciones comienzan con molestias leves, pero si no se tratan pueden complicarse. Por eso, es importante observar el comportamiento general del bebé y acudir al especialista si hay señales de malestar.

Dentición: una causa inesperada

Cuando los dientes comienzan a salir, el dolor puede irradiarse hacia el oído. Por eso, algunos bebés se tocan la oreja del lado donde están brotando los dientes. Si además babea más de lo habitual, tiene las encías inflamadas o está irritable, es probable que la dentición esté en marcha.

Conclusión: Observa, acompaña y consulta si es necesario

Se tocan la oreja, en la mayoría de los casos, por un gesto normal en el desarrollo infantil. Puede indicar curiosidad, cansancio o una molestia leve. Lo importante es observar el contexto: ¿hay fiebre?, ¿llanto inconsolable?, ¿rechazo al alimento? Si no hay síntomas adicionales, probablemente no haya motivo de preocupación.

👂 Tu intuición como madre es poderosa. Confía en ella, observa con atención y no dudes en consultar si algo te inquieta. Acompañar a tu bebé en su crecimiento también es aprender a leer sus gestos.

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