Inicio > Lactancia y Apego > Comida y lactancia materna

Alimentacion madre en la lactancia Comida y lactancia materna

Es importante que reduzcas el consumo de ciertas sustancias y aumentes otras, para que tu nutrición esté adecuada y facilite la producción correcta de leche materna.

Experto: Elizabeth Quiñones, matrona Supervisora de Neonatología de Clínica Santa María.

Muchas veces hemos escuchado sobre la importancia de la alimentación de la madre para una lactancia efectiva. Dicha afirmación sin duda tiene todo el respaldo de expertos en salud.

Elizabeth Quiñones, matrona supervisora de Neonatología de Clínica Santa María, nos explica que la nutrición adecuada de la madre es fundamental durante este proceso, ya que la síntesis o producción de leche materna implica necesariamente un aumento del traspaso de nutrientes al bebé y un mayor costo metabólico. Esto a su vez supone que si ella no posee las reservas de minerales y vitaminas necesarias, la síntesis se realiza extrayendo los nutrientes de sus depósitos, lo cual podría causar deterioro en su salud, y por ejemplo, sufrir enfermedades como anemia.

Es por ello, que recomienda durante los meses dedicados a la lactancia cumplir con una dieta balanceada y variada en alimentos, la que debe considerar:

  • Incremento en la ingesta de calorías, proteínas, vitaminas y minerales.
  • Ingerir unas 2.500 Kcal./día
  • Consumir carnes 2 veces por semana, legumbres 3 veces por semana (aportan proteínas y fibras), 2 porciones de verduras al día y 3 frutas diarias de distintos colores.
  • Incluir el consumo de Omega 3, ácidos grasos esenciales para el desarrollo del cerebro y la visión en las primeras etapas de la vida del menor, podemos obtenerlo a través del consumo de pescados, especialmente grasos, por ello se recomienda por ejemplo 2 porciones de 1/2 lata de jurel a la semana.
  • La mujer que amamanta debe consumir líquidos en relación a la sed que siente, la cual se verá aumentada en este período.
  • Calcio y lácteos: si la madre no posee problemas de salud ante la ingesta de leche y sus derivados, es recomendable incluirla diariamente en su dieta; de no ser así es aconsejable consumirla como suplementos.
     

Otra gran afirmación sobre la dieta de la madre durante la lactancia es que no existe la necesidad de consumir alimentos específicos para asegurar o aumentar la producción de leche. “Lo que determina la cantidad producida es la succión de su bebé y el vaciamiento frecuente de los pechos. El organismo de la madre usa una combinación de todos los alimentos absorbidos y los completa con los nutrientes almacenados para fabricar la leche”, sostiene la especialista.

También es importante considerar que, algunos ingredientes de la leche materna están presentes en una proporción constante en todos los horarios, y otros cambian.

Por ejemplo, las grasas presentes en la leche están directamente ligadas con las grasas consumidas por la madre. En este caso es el bebé con su succión es quien regula la cantidad fabricada, esto quiere decir, que cada hijo establece una perfecta "simbiosis" con su madre: si se trata de leche rica en grasa se regula una producción menor; por el contrario el bebé generará mayor succión y estimulará una mayor cantidad de leche cuando ésta sea pobre en grasas.

Alimentos preferibles de evitar

Tal como se ha dicho anteriormente es importante instaurar en este período estilos de vida saludables y propender a una alimentación natural. Por ello será fundamental evitar ciertos elementos:

Cafeína: al ser un estimulante, provoca ansiedad y nerviosismo. Está presente en el café, té y bebidas. Afecta tanto a la madre como al bebé, especialmente a este último, al cual le es difícil conciliar el sueño y se comporta un poco más inquieto de lo normal.

Prohibido el alcohol: esta sustancia puede llevar a que el menor se sienta adormilado y eso influya en su ingesta de leche. Si quieres consumir algo de alcohol (pequeña cantidad), puedes hacerlo después que alimentes a tu hijo o dejar pasar un par de horas.

Dulces: evitar las golosinas y la comida de chatarra, que no cubren las necesidades descritas para la producción de leche.

Aunque no está científicamente comprobado, tanto nuestras madres y abuelitas y varios médicos alrededor del mundo afirman que ciertos alimentos pueden cambiar el sabor de la leche, generar molestias o alergias en el bebé, como por ejemplo, ajo, coliflor, cebolla, espárragos, repollo o embutidos muy condimentados.

El prescindir de ellos dependerá de cada madre, pues si bien a algunas les han generado molestias otras han podido vivir con ellos sin mayor consecuencia.

Es importante considerar que la lactancia nutre no sólo el cuerpo biológico, sino también el vínculo, los afectos, y que el tiempo dedicado a este acto, hacen de nosotros una mejor sociedad.

Publicidad

Enlaces Relacionados

 

Comentarios


Facemamá TV