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LactanciaPros y contras de la lactancia prolongada

En muchos países amamantar a un bebé después de que ha cumplido un año es algo normal e incluso aconsejable. Sin embargo, en otras culturas se fomenta la independencia y libertad por lo que es vista como algo negativo. Pero en tu caso ¿funcionará la lactancia prolongada?

Experto: Blanca Ossa, enfermera matrona UC

 

 

En nuestra cultura, algunos ven la lactancia prolongada como una práctica anticuada o se asocia con países menos desarrollados. Por lo que si estas pensando en amamantar a tu hijo por más de un año puede que te enfrentes a críticas, comentarios o miradas de parte de tu círculo familiar, amigos o hasta de desconocidos.

 

Pero no permitas que estos comentarios te desanimen o que condicionen tu decisión. Hay pruebas contundentes de los beneficios de la lactancia prolongada en la esfera física y psicológica de tu hijo. Sigue tu instinto de madre y toma la decisión que beneficiará a ti y a tu hijo.


Beneficios de amamantar a tu hijo después del año de vida

  • Los nutrientes que necesita un niño de un año de vida para crecer y desarrollarse sanamente los obtiene de los alimentos sólidos que consume. Sin embargo, la leche materna le da a tu hijo factores inmunológicos, enzimas y vitaminas, que no puede obtener con otros alimentos. Los estudios demuestran que un niño que recibe leche materna se enferma menos que uno que no la recibe.
  • En caso de que tu hijo se enferme, puede suceder que el único alimento que tolere sea la leche materna. Esto te hará sentir muy bien ya que estás contribuyendo a que se mejore gracias a la leche que le das.
  • Generalmente se asocia la lactancia prolongada con problemas emocionales en los niños o en una dependencia excesiva hacia la madre. Sin embargo, esto no es así. El amamantamiento se convierte en una fuente importante de soporte emocional y de seguridad que le permite al niño independizarse poco a poco de la madre. Cuando un niño siente que el vínculo que tiene con su madre es fuerte e inquebrantable, no le da miedo ni ansia romper este vínculo. Pero por el contrario, si obligamos a un niño que aún no se siente preparado a ser independiente, lo más probable es que se aferre aún más a su madre.
  • La lactancia prolongada es muy práctica si tienes que viajar mucho, ya que darle pecho es más fácil que preparar la leche, calentarla y esterilizar las mamaderas. Si tienen que dormir fuera de casa, tu hijo se sentirá sereno y protegido gracias a la cercanía que tiene con el pecho materno.
  • En tu caso puedes estar todo este tiempo sin menstruar, lo que es muy bueno si sufres molestias cuando te llega el ciclo. Pero no te olvides, que amamantar funciona como anticonceptivo sólo si le das pecho exclusivo (no aguas ni rellenos ni comida), si no te ha llegado la regla, si tu hijo tiene menos de 6 meses de edad y si no te saltas lactancias. Si no quieres tener otro hijo por el momento debes usar métodos anticonceptivos adicionales apenas una de estas reglas se rompa.
  • Puedes dejar de amamantar a tu hijo cuando veas que él se encuentra en condiciones para hacerlo. Procura que sea de manera natural y paulatina.


Dificultades al amamantar a un niño de más de 12 meses de edad

  • Puede ser que algunas personas te miren mal o te hagan críticas negativas, sobre todo aquellos que tienen un prejuicio con la lactancia prolongada. Ahora deberás ser más discreta al amamantar en público al niño para evitar comentarios inútiles. También puede que te encuentres en una situación vergonzosa cuando tu hijo te levante la blusa en un lugar público.
  • Existe la posibilidad de que el pecho se convierta en un entretenimiento o te lo pida para llamar la atención. Si así sucede, entretenlo con otras actividades, fomentando su curiosidad por el mundo exterior.
  • Algunos dicen que mientras más pequeño es el bebé menos te costará destetarlo. Solo que si eres tú quien decide cuándo hacerlo, deberás darle otros alimentos en vez del pecho.
  • El destete generalmente no es un proceso rápido y simple, sobre todo si se presentan imprevistos como una enfermedad o le empiezan a salir los dientes o tienes que cambiar la nana o quien lo cuida.
  • Si quedas embarazada de nuevo deberás decidir si seguir amamantando a tu niño o no. Aunque no hay contraindicaciones de la lactancia durante el embarazo, si tu hijo es muy grande o exigente, realizar ambas tareas puede ser agotador y hasta estresante.


¿Quieres que te funcione la lactancia prolongada?

  • Para evitar críticas y miradas extrañas en el caso de que debas amamantar a tu hijo en público, hazlo antes de salir de casa. Organízate para darle leche en un horario fijo: en la mañana, antes de la siesta o antes de acostarse. Enséñale a tu hijo a beber otros líquidos durante las comidas.
  • Prepara como respuesta un simple “sí” a la pregunta “¿Y todavía le das pecho a tu hijo tan grande?” O si te preguntan “¿Cuándo vas a dejar de amamantar?”, responde: “dentro de diez minutos”.
  • Enséñale a tu hijo una palabra clave para pedirte el pecho. Así cuando diga “chuchú” o “mimi” en un lugar público, sólo tú sabrás de qué es lo que quiere.
  • Si quedas embarazada ten en cuenta que a medida que cambian tus niveles hormonales puede ser que empieces a producir menos leche y tu cuerpo se concentrará en el desarrollo del bebé que está en camino. Hay mujeres que amamantan con éxito a un niño mayor y un recién nacido a la vez, aunque requiere más tiempo y dedicación. Es imprescindible que te alimentes de manera muy sana y te hidrates lo suficiente.
  • Finalmente, también existe la opción de que si te sientes incómoda dando pecho a tu hijo mayor de 1 año, puedes sacarte leche y dársela por mamadera. De esa manera mantendrás todos los beneficios de la leche materna que ya conoces.

 

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