Consumir la placenta ¿tiene beneficios?

Feto

En la actualidad es muy común que hayas escuchado que consumir la placenta luego del parto, trae grandes beneficios para tu salud y la de tu bebé. Esta es una tendencia entre las nuevas madres, ya que se cree que tras consumirla se aumentará la energía y disminuir el riesgo de padecer depresión posparto.

La Placentofagia es el nombre con el que se conoce la práctica de consumir la placenta tras el parto, y unos de sus principales beneficios que defienden quienes la practican es que:

¿Cómo consumirla?

Las alternativas más comunes de consumir la placenta es salteada o en un batido, aunque otras madres ponen el órgano en deshidratación y luego lo convierten en cápsulas que luego pueden consumir.

Los componentes hormonales de la placenta humana son: estrógenos, progesterona, gonadotropina coriónica, lactógeno placentario, adrenocorticotropina coriónica y relaxina.

Es importante añadir que el consumo de la placenta se ha recomendado por más de 1500 años, ya que en la antigua China la mezclaban con la leche humana y se usaba como antídoto para el agotamiento, hoy día ha habido un acelerado crecimiento de esta práctica especialmente en Estados Unidos, Canadá y Europa.

Cada día se hace más común esta práctica y quienes la realizan aseguran haber recibido un golpe anímico que necesitaba para recuperarse tras el parto y haber tenido grandes beneficios. Sin embargo, están quienes lo encuentran antihigiénico y lo consideran un método repugnante y sin sentido. Lo cierto es que aún estamos en pañales y realmente no hay estudios que avalen el resultado positivo al 100% de ingerir la placenta.

 

¿Y tú, qué opinas, lo harías?

 

 

 

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