Edad del NO en los niños ¿Qué es y qué hacer?

edad del no en los niños

Estudios revelan que la edad más difícil durante el crecimiento y desarrollo de los niños son los tres años; es conocida como la fase del negativismo, ya que la actitud del niño suele ser de negación continúa. Hablemos de la edad del no en los niños y qué podemos hacer como padres.

Alrededor de los dos años y hasta los cuatro aproximadamente, los niños viven una etapa común de negación, su objetivo no es incomodar a sus padres, sino encontrar identidad propia.  A partir de esta edad, comienzan a experimentar la autonomía y la capacidad de movimiento que pueden tener por sí solos y de esta manera aumenta la percepción que tienen hacia el mundo que los rodea.

Edad del no en los niños

 Es una fase complicada pero necesaria, los chicos aunque son muy pequeños (generalmente 36 meses) se comportan como pequeños adolescentes y lo importante es mantener la calma. Pataletas, berrinches y rabietas serán la orden del día y por supuesto el constante ¡NO QUIERO!

No nos angustiemos, aunque sea hilarante, es una etapa pasajera y ayudará al niño a desarrollar su personalidad y autonomía. Mantengamos nuestra posición como padres y no nos alteremos o alcemos la voz, pues esto creará conductas agresivas en los niños.

No ocurre nada malo con el negativismo, por el contrario, esto nos indica que el bebé está creciendo y desarrollándose psicológicamente de forma correcta.

¿Qué es el negativismo?

Le ofreces a tu hija de 15 meses su historia favorita, su camisa más querida, su macarrón con queso imprescindible y la respuesta que obtienes es exasperante: No. No. No.

¿Por qué sucede?

Debajo de esta explosión de negatividad están las semillas de la autoexpresión. «No» es en realidad la declaración de independencia de un niño pequeño, su forma de establecer la ley después de meses de permitirle tomar las decisiones. Ahora que puede (más o menos) articular sus sentimientos, el mensaje es claro: tus días de poder indiscutible han terminado, mamá.

Lo que necesitas saber

Por frustrante que sea, la edad del no en los niños es parte de una fase de desarrollo saludable que no pueden evitar (y no debes tratar de aplastar). Así que espera allí, probablemente explotarás en el segundo cumpleaños de tu hijo, cuando el «no» sin parar ceda a un espíritu más cooperativo.

¿Qué hacer al respecto?

Haz un esfuerzo real para no dejar que este comportamiento te afecte. Cuando él grita «no!» puede ser tentador gritar «¡sí!» Pero enojarse solo alimentará su fuego (y elevará tu presión arterial). Mantén la calma y usa la razón: explica que, si bien comprendes sus sentimientos, tiene que hacer lo que tú dices, porque es por su bien y que uno no siempre termina haciendo lo que quiere sino lo que es mejor.

Intenta decir sí a «no» a veces. (Ceder el poder puede ser tan importante como manejarlo). Si tu niño dice «no» cuando las apuestas son bajas, considera capitular para mantener la paz y dejar que tenga la satisfacción de tomar las decisiones. Por ejemplo, si quieres que use los calcetines rosados ​​pero ella insiste en los rojos, deja que se salga con la suya. 

Tips para sobrevivir a la edad del no en los niños 

  • Ser tolerantes con sus comportamientos.
  • A esta edad están formando su personalidad y es un error no permitirles conocer su esencia.
  • Esta crisis  no será permanente, pero es necesario saber enfrentarla, para contribuir a formar un buen concepto de su propia individualidad.
  • Permitirá que su desarrollo sea positivo.

¿Cómo prevenirlo?

Minimiza las oportunidades de «no». Reduce sus posibilidades de rechazar formulando tus preguntas con cuidado. En lugar de preguntar: «¿Quieres manzanas verdes esta noche?» ofrecer una opción: «¿Quieres manzanas verdes o rojas?» Deja que participe en el proceso de toma de decisiones, y se sentirá más a cargo de su cena y de su destino.

No ofrezcas opciones cuando no existan. Evita pedirle a tu hijo que intervenga cuando el problema no sea negociable. Por ejemplo, diciendo «¿Qué tal si vamos al médico hoy?» es probable que genere un mini motín. En los casos en que tu bebé no tiene otra opción, es mejor decirlo como está («Hoy vamos al médico»).

Usa «no» selectivamente. Muchos de nosotros no nos damos cuenta con qué frecuencia decimos que no: «No jugar en el comedor». «No tocar el teléfono de mamá». «No galletas.» ¡No es de extrañar que la mayoría de los niños pequeños sean detractores tan experimentados! Si es posible, piensa antes de decir «no», úsalo con moderación o trata de evitarlo convirtiendo lo negativo en positivo. Por ejemplo, di: «Puedes jugar en la sala de juegos en lugar del comedor» o «No puedes comer una galleta pero puedes comer un pedazo de melón».

Evita el comportamiento mandón. A nadie le gusta que le ordenen, y mucho menos a un niño testarudo. En cambio, trata de hacer de tu hijo un compañero en las tareas a abordar. Si estás tratando de abrocharle en el asiento del automóvil, por ejemplo, dile: «Bien, aquí está el automóvil. ¿Qué hacemos después?» De esa manera, se centrará en su objetivo compartido y (tal vez) se saltará la lucha de poder.

El problema no es la madre ni la familia, ni su entorno, en esta etapa ellos desean hacer lo que quieren, entonces, mientras les decimos ¡NO! es cuando más lo van a hacer, porque desean ganar autonomía y volverse personas independientes. Mucha paciencia y amor nos hará poder sobrellevar esta etapa con éxito.

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