Procesos cognitivos involucrados en las dificultades ortográficas

dificultades ortográficas

Las dificultades ortográficas, como los problemas de lectura, se originan con debilidades de aprendizaje de idiomas. Por lo tanto, las reversiones ortográficas de letras que se confunden fácilmente, o secuencias de letras, son manifestaciones de debilidades subyacentes del aprendizaje de idiomas en lugar de un problema visual.

Procesos cognitivos involucrados en las dificultades ortográficas

Carta de formación

Antes de que un niño pueda dominar la ortografía, debe aprender las letras del alfabeto. La formación de letras requiere amplios recursos cognitivos y coordinación de las habilidades motoras finas antes de que el proceso se automatice. Algunas personas continúan luchando con la formación de letras, particularmente aquellas con disgrafía, dispraxia y trastornos del procesamiento visual.

Codificando una palabra

Las letras son símbolos arbitrarios que representan los sonidos de un idioma. Para deletrear, un niño necesita poder escuchar los sonidos de una palabra, lo cual es una importante habilidad de alfabetización previa para que los niños pequeños se desarrollen. Luego, él o ella necesitan saber las letras que se asignan a esos sonidos y traducirlas correctamente al lenguaje escrito.

¿Sabías que la codificación es lo opuesto a la decodificación, que es otra forma de decir las palabras que suenan en la lectura? Los niños que luchan con dislexia a menudo tienen problemas con ambos procesos.

Memoria de corto plazo

Cuando una palabra no se escribe de la manera en que se pronuncia, se requiere memoria a corto plazo para memorizar la forma escrita de la palabra. Este es también el caso de los homófonos, palabras que suenan igual pero que están escritas de manera diferente, como allí y sus. Cuanto más se encuentra una palabra en la lectura, más fácil es recordar su ortografía.

Automatización de la escritura

Cuanto más un estudiante disléxico escribe una palabra a mano, más se deletrea automáticamente. Este también es el caso con la escritura táctil porque la ortografía está codificada como una serie de movimientos musculares.

De hecho, a muchas personas con dificultades ortográficas y de aprendizaje específicas les resulta más fácil deletrear cuando se escribe al tacto que usar un bolígrafo o un lápiz. La capacidad de escribir también puede conducir a mejoras en la ortografía escrita. Cuando se les pide que deletreen una palabra, los niños informan que visualizan el teclado en su mente y observan dónde caen sus dedos.

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