Problemas en la lactancia

Una mamá estresada no es positivo para el importante período de lactancia. Por tal razón es muy útil y beneficioso para ella y para el niño que alguien pueda ayudarle en alguna labor que la presiona, es por eso que existen muchos problemas en la lactancia.

La lactancia no es igual para todas las mamás. Así, puede ocurrir que se vuelva una etapa compleja. Sin embargo, no es imposible. Por lo mismo, es importante que la nueva mamá no se desespere y persista con su objetivo de alimentar a su pequeño. Desde luego que puede ir probando distintas posiciones y, por cierto, encontrar lo que más le convenga a ella y a su hijo.

La demora de la leche en la cesárea

No todas las mamás logran dilatarse lo necesario para tener un “parto normal” y, por eso, los médicos optan por la cesárea.

Si es ésta la elección de los especialistas, ocurre que la leche se tarda en llegar. Pero en ningún caso la mamá tiene que privar a su hijo del pecho. Puesto que la leche materna es, sin duda, el mejor de los alimentos al momento en que el recién nacido ve la luz de la vida.

No obstante, pueden producirse las siguientes situaciones:

  • Parto prematuro.
  • Labio leporino.
  • Síndrome de Down.

Si se produce cualquiera de estos escenarios, entonces la mamá tendrá que consultar con algún especialista, para que la asesore. Finalmente, todo puede ser posible, si así lo desea la madre.

Consejos para amamantar

Si la mamá está inquieta respecto de la limpieza en el pecho, lo que puede hacer es llevar a cabo una ducha todos los días.

Luego de amamantar, no es necesario que lave los pechos utilizando jabón, sino que basta con secarlos nada más. Así como es una costumbre de higiene lavarse las manos antes de probar comida, también lo es antes de amamantar al pequeño.

Puede darse el caso de que la mamá fume, si es así, debería dejarlo. Si es que no puede, tendrá que fumar una vez que dé de amamantar al niño.

En ningún caso hacerlo cuando tenga al niño, puesto que podría provocarle alguna infección de tipo respiratorio o asma.

También puede que a la mamá le guste beber. Si es así, pero lo hace de manera ocasional, probablemente no le produzca mayor trabajo el dejarlo.

No es necesario que con la llegada del pequeño a su vida, la mamá tenga que someterse a cambios en lo que come o bebe.

La única razón para que la mamá altere su dieta, es que su hijo sufra de algún tipo de alergia.

Extracción de la leche

A veces resulta positivo que la mamá pueda aprender a sacarse leche.

Puede guardarla y que de este modo, otra persona pueda alimentar al niño, cuando ella no pueda.

También resulta útil para que pueda aliviar las molestias, debido un exceso de leche, porque existen períodos en donde baja el apetito de niño y al sacarla, puede evitar el desarrollo de una mastitis.

La mamá puede extraer su leche en forma manual o bien, a través de uso de un sacaleche.

La leche puede durar dos días en el refrigerador o si la mamá la mantiene el congelador, puede estar hasta 6 meses.

Red de apoyo durante la lactancia

Una mamá estresada no es positivo para el importante período de lactancia. Por tal razón es muy útil y beneficioso para ella y para el niño que alguien pueda ayudarle en alguna labor que la presiona.

Así está el caso de esas típicas labores domésticas.

El papá u otro integrante de la familia le puede brindar ayuda, limpiando la casa, haciendo las camas, cocinando, limpiando el patio, en fin.

Es importante que, más allá de la tarea en la cual se le ayuda, sienta un apoyo por parte de su pareja y de su familia.

Una red de apoyo en la labor importantísima de la lactancia, siempre será muy bien recibida por cualquier mamá. No implica realizar las cosas por ella, pero sí estar al pendiente de sus necesidades y dudas.


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