Operación de hemorroides durante la lactancia

Operación de hemorroides durante la lactancia

Las hemorroides son almohadillas vasculares dentro del canal anal, que participan en parte, en el drenaje venoso del mismo. Son esenciales para la continencia contribuyendo aproximadamente al 15-20% de la presión anal en reposo, intensificando la acción mecánica del esfínter anal externo.

Las hemorroides, es una condición común que puede afectar a cualquiera, especialmente a las mujeres embarazadas y en proceso de lactancia, por lo que se recomienda un tratamiento lo antes posible. Estas se caracterizan por la inflamación de las venas y los tejidos situados en el recto y la parte interior y exterior del canal anal, ocasionando incomodidad extrema en la zona anal al sentarse, dolor durante la defecación, mucha sangre de color  brillante en las heces, palpables protuberancias sensibles alrededor del ano y picazón anal.

El mejor tratamiento para las hemorroides es la prevención de la misma, esto puede lograrse con una dieta saludable y un estilo de vida que te permita unos hábitos intestinales regulares, pero si durante tu embarazo o proceso de lactancia sufres de  hemorroides, existen otras medidas que te pueden ayudar con esta situación:

En estas etapas lo principal es aliviar los síntomas, especialmente controlar el dolor a través de pomadas, laxantes, supositorios, analgésicos, etc. Recuerda acudir al médico antes de usar cualquier tratamiento. Automedicarse no es bueno y menos durante el embarazo y período de lactancia.

  • Además de los fármacos también puedes consumir suficiente agua, ingerir líquido es muy importante porque te ayuda a evitar el estreñimiento.
  • Consume fibra Soluble (frutas y verduras) y deja de lado la fibra Insoluble.
  • Evita estar de pie durante mucho tiempo.
  • Puedes ayudar a disminuir las molestias de las hemorroides si vas al baño solo cuando sientas la necesidad de hacerlo, así evitaras que se continúe con la absorción de agua. Y Controla la postura defecatoria para así realizar el mínimo esfuerzo durante la defecación.
  • Evita el papel higiénico, ya que, este puede ser irritante. Puedes optar por agua o una toalla húmeda.
  • Si presentas dolor puedes darte un baño caliente, este te relaja y te alivia. Además puedes aplicarte compresas de hielo sobre una hemorroide externa para reducir la hinchazón y el dolor.

Si después de realizar todas estas medidas observas que tus síntomas no mejoran, deberás acudir nuevamente al médico para que te evalúe y realice los exámenes necesarios para saber si debes ser operada de las hemorroides.

En caso de que esto suceda, ten en cuenta que las operaciones de hemorroides en su mayoría son ambulatorias, lo que quiere decir que podrás estar en casa y con tu bebé el mismo día de la operación. Puedes dejarle leche a tu bebé para que esta pueda ser suministrada por el adulto que tenga la responsabilidad de cuidar a tu bebé durante tu operación.

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