Mastitis: causas y tratamientos

Mastitis: causa y tratamientos

La mastitis es una infección de los senos y se presenta con síntomas como zonas rojizas, duras, sensibles y calientes en tus pechos.

¿Qué es la mastitis?

Puede que tengas un bulto o hinchazón donde el conducto de leche se haya infectado. Generalmente los síntomas son parecidos a los de la gripe, pero en algunos casos son más serios como escalofríos, fatiga y fiebre alta de 38° o más.

Si desarrollas una mastitis no tienes de qué preocuparte, porque es algo común a las mujeres que están dando de mamar, le da a 1 de cada 20 mujeres. E incluso la presentan las madres que no dan de mamar. Es posible que te de mastitis más de una vez, pero es muy raro que suceda en ambos senos contemporáneamente.

¿Por qué se produce la mastitis?

Generalmente la infección se produce por gérmenes que invaden el tejido mamario y es común que pasen desde la boca, nariz y garganta de tu bebé a los conductos de la leche de tus senos, a través de grietas o fisuras en los pezones. En el caso de las madres que no dan de mamar a sus bebés la mastitis se puede producir cuando los senos se congestionan e inflaman por la llegada de la leche.

Un factor de riesgo para la mastitis es cuando no se vacían completamente los senos al amamantar. Del mismo modo la mastitis puede aparecer cuando hay una baja en las defensas inmunitarias. Este último factor deja a las mujeres muy vulnerables, ya que la mayoría después del parto quedan muy agotadas, estresadas y no se alimentan ni descansan bien, por lo que se ven disminuidas sus defensas ante las enfermedades.

En cuanto a las madres primerizas que aún no dominan completamente la técnica de tomar bien al bebé para que éste se agarre bien al seno, puede que se les agrieten los pezones más fácilmente y esto las deja más expuestas a la mastitis.

Te recordamos que esta infección se puede presentar incluso en madres más expertas o que no están dando de mamar. Puede producirse en cualquier momento de la lactancia, pero es más frecuente en el primer mes de vida del bebé, entre el día 10 y 28 de edad del niño.

¿Cuál es el tratamiento para la mastitis?

En las primeras 12 a 48 horas puedes ponerte toallitas húmedas y calientes directamente sobre tus senos, dale de mamar a tu bebé con más frecuencia y toma pastillas de ibuprofeno para calmar el dolor. Si dentro de este espacio de tiempo no has tenido mejorías considerables debes contactarte con tu médico, quien te recetará antibióticos, analgésicos, compresas calientes y descanso. Te aseguramos que te sentirás mejor cuando empiecen a hacer efecto los antibióticos dentro de 48 horas.

Recuerda que se puede aliviar el dolor amamantando con más frecuencia así el seno estará más vacío y permitirás que la infección sane más rápidamente.

¿Cuánto tiempo puede durar la mastitis?

Si la infección es detectada rápidamente es más sencillo y veloz tratarla y no tendrás que dejar de dar de mamar con el seno afectado. Haz todo el tratamiento que te indique tu médico, tomándote todos los antibióticos que te recete, de esta manera la infección desaparecerá en unos días o semanas. Sentirás un alivio relativamente rápido de los síntomas, pero en caso de que sigas con dolor en tus pechos o con fiebre debes recurrir lo antes posible a tu doctor.

Como toda infección la mastitis no va ignorada, sino tratada y curada. Si te dejas estar es posible que se te presenten complicaciones, como abscesos en el seno que requerirán más antibióticos e incluso una cirugía para drenarlos que puede requerir anestesia general.

El mejor método preventivo para la mastitis es descansar y alimentarse con una dieta equilibrada y sana. Mientras más cansada estés, tu organismo queda más vulnerable a las infecciones.

¿Debo dejar de amamantar a mi bebé si tengo mastitis?

No, de hecho como hemos comentado antes es imprescindible que continúes a darle de mamar a tu hijo mientras estás en tratamiento para la mastitis. Puede ser que algunas veces sientas un dolor muy grande, pero es muy importante que tu bebé se alimente con frecuencia para que la leche fluya por tu seno y no se formen tapones en los conductos. Prueba siempre con la toallita húmeda caliente sobre el pecho afectado algunos minutos antes de darle de mamar a tu niño, de esta manera estimularás que te baje la leche y no te dolerá tanto cuando él succione la leche.

Si tu hijo no alcanza a vaciar el pecho cada vez que le das de mamar, prueba a vaciarlo tú con un extractor de leche. En caso de que el dolor sea insoportable, tírate la leche con el extractor y dásela al bebé en una mamadera. Pero no abuses del extractor, úsalo sólo en caso extremo ya que tu bebé es capaz de vaciar tu pecho más eficazmente que cualquier extractor.

¿Afectará la mastitis a mi bebé?

Puede suceder que la mastitis afecte tu producción de leche y ésta disminuya un poco en el seno afectado, pero la infección no afectará de ninguna manera a tu hijo. Porque seguramente los gérmenes que causaron la infección provenían de la boca de tu bebé, por lo que no hay porque preocuparse de se enferme.


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