Masaje abdominal para bebé

masaje

Se sugiere este tipo de masaje si el bebé sufre de los famosos cólicos de los 3 meses o al dolores al anochecer.

¿Por qué la mayoría de los bebés sufren cólicos? El profesor Loewenich de la Clínica Pediátrica Universitaria, señaló en la revista médica “Medical Tribune” que la causa está relacionada con la mezcla de leche materna  o artificial con aire al succionarla, formando espuma en el estómago del bebé.

Dicha espuma puede mantenerse en el tracto intestinal por 24 horas, lo que puede causar una acumulación de espuma flatulenta en el estómago, sobre todo después de comer.

Según el experto, en la mayoría de los casos los cólicos de los 3 meses desaparecen solos con la ingestión de alimentación complementaria.

Si tu pequeño llora sin parar por este motivo, puede resultarte útil el llevar a cabo un masaje abdominal. Se logrará además un efecto calmante con sólo poner las manos cálidas sobre la pancita del bebé. Tu hijo sentirá tu amor y atención, lo que lo tranquilizará y mitigará el dolor de algún modo.

Ten presente lo siguiente al masajear al bebé:

  1. Nunca lo hagas justo al terminar de alimentarlo.
  2. Siempre realízalo en la dirección de las agujas del reloj. Esto se debe a que el intestino discurre en esta dirección y los cólicos parten de ahí.

Un detalle a considerar: los siguientes ejercicios deben repetirse 3 veces cada uno. Si notas que tu pequeño no está a gusto con los masajes, realiza únicamente los rozamientos suaves o el masaje llamado “El reloj”.

 

Tipos de masaje

“El reloj”

Imagina un reloj sobre el abdomen del bebé. A la altura del ombligo son las 12, mientras que la zona de los genitales marca las 6. El lado derecho del bebé da las 9 y el lado izquierdo, las 3. Dibuja círculos suavemente con la mano, de hora en hora empezando por las 9. Al mismo tiempo, traza círculos sobre cada una de las horas.

“Las palas”

Piensa que tus manos son palas. Realiza movimientos de pala, con tus manos desde el ombligo hacia los genitales. Dobla las rodillas del bebé para intensificar el efecto. Hazlo suavemente y luego, repite el masaje “El reloj”.

“El pudding movedizo”

Pon tu mano sobre el abdomen del bebé. Visualiza un pudding bamboleándose. Efectúa una suave oscilación en dirección lateral, luego de arriba hacia abajo. Extiende toda la palma de tu mano sobre el vientre del niño haciéndolo vibrar suavemente, en vaivén.

El bebé se entretendrá muchísimo con estos movimientos, pero no abuses de este masaje. Finaliza con el masaje de “El reloj” otra vez.

Presión abdominal

Dobla las rodillas del chiquitito, presionándolas con cuidado contra su abdomen. Alterna las piernas, empezando siempre con la rodilla derecha y avanzando en dirección de las agujas del reloj.

“Yo lo quiero”

Escribe estas palabras o las letras iniciales “YLQ” sobre el abdomen del bebé. En el lado derecho, dibuja una gran Y. Luego, escribe la L, en el lado izquierdo del abdomen. Traza una Q grande como otro reloj en su guatita.

“Exprimir el abdomen”

Repliega las piernas del bebé por las articulaciones de la rodilla y la cadera, girándolas suavemente hacia la derecha y la izquierda. Así lograrás exprimir la musculatura abdominal.

Luego, levanta los pies del bebé. Coloca una mano sobre su rodilla, zarandeándola. Esto aflojará su cubierta abdominal y favorecerá la irrigación sanguínea del tracto intestinal.


Bebé riendo
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