10 cosas que puedes hacer por tu pareja embarazada

Aunque no sienta el bebe dentro ni tenga cambios hormonales, el padre también puede vivir el embarazo y sobre todo hacer que les resulte más feliz a su pareja.

A casi todas las embarazadas les tranquiliza mucho que su pareja las acompañe durante el embarazo y el parto. La presencia del compañero infunde confianza y seguridad cuando llega el esperado momento de ser madre; pero para que esta ayuda sea más eficaz es muy importante que el  futuro papá conozca todas las necesidades de la mujer y sepa cómo actuar.

1. Asistir a los cursos de preparación al parto y a las charlas sobre lactancia materna: Un embarazo siempre mueve emociones y no todas son positivas. Al principio la alegría se mezcla con los nervios que produce la llegada del pequeño. Y conforme se acerque la fecha del parto pueden aparecer tensiones derivadas del cansancio o los nervios.

Por eso, es muy importante que el padre conozca los cambios físicos, psicológicos y sociales que experimentan las futuras mamás. Así, el hombre puede entender por qué su pareja “ahora  con tanta frecuencia”, “por qué no se entusiasma como yo”, etc. Ellos también deben expresar libremente sus sentimientos y enfrentarse a sus inquietudes para asumir su nueva paternidad.

2. Hace fotos artísticas de la embarazada a ella le hará sentirse guapa y atractiva y a él le servirá de práctica para sacar las mejores instantáneas cuando llegue el bebé. Tener un recuerdo de los cambios que experimenta el cuerpo a lo largo del embarazo suele gustar a la mayoría de las mujeres.

3. Mimar a la futura mamá: un bono para masajes, un paseo por la playa, un fin de semana en un balneario o una cena romántica con velas para celebrar una espera tan especial.

4. Hablar con el bebe. Por muy ridículo que se sienta hablando con una barriga, el niño le escucha y se alegrará de oir esa voz nada más nacer y la madre se sentirá muy tranquila al ver que la crianza va a ser cosa de dos.

5. Contar las patadas que da el bebé, jugar a identificar las partes del cuerpo o llevar un registro de su crecimiento según las ecografías.

6. Darse una vuelta por una tienda de juguetes y descubrir las novedades. ¡Ser padre es la mejor excusa para comprar nuestros juegos favoritos!

7. No decir nunca frases como: «¡que gorda te estás poniendo!», «se me había olvidado que estás embarazada» o «¿porqué quieres que te acompañe al ginecólogo?». No hay que olvidar que la embarazada puede tener cambios emocionales imprevisibles y que este tipo de bromas casi nunca le hacen gracia.

8. Cocinar, fregar, planchar o limpiar, llenar el congelador de platos suculentos para el posparto, ordenar la ropa del bebé, preparar las tarjetas de nacimiento o aprender de una vez a limpiar el baño. ¡Todo vale!

9. Acompañarla en el parto. Todos los estudios indican la importancia de que la pareja esté presente en el momento de parto (siempre que la relación sea buena) para dar apoyo y confianza a la madre. Si el padre se ha entrenado para este momento, pasará de ser acompañante a tener un papel activo dirigiendo las respiraciones, dando masajes o dedicando palabras de aliento y afecto a la mujer.

10. Organizar la vuelta a casa Hace algunos años, la madre llegaba a casa con el bebé y las mujeres de la familia se ocupaban de todo para que ella solo se dedicara a la lactancia. Ahora la realidad es bien distinta y el papá debe ponerse al frente de muchas cuestiones domésticas que hay que plantear antes de dar a luz: ¿Quién va a limpiar? ¿Necesitaremos ayuda? ¿¿Qué vamos a comer? ¿Cómo vamos a organizar las visitas de la familia y de los amigos? ¿Cómo nos podemos arreglar para tener unos minutos diarios de diálogo de pareja? ¿Cómo decirnos, agotados y sin tiempo, que nos queremos?

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