Estreñimiento en los bebés

estreñimiento en los bebés

A medida que los bebés van creciendo, va disminuyendo la frecuencia de evacuación. Es así, como a partir de los 2 meses de edad, por lo general, ellos sólo evacuan una o dos veces durante el día y se produce el estreñimiento en los bebés.

El estreñimiento en los bebés es un trastorno que consiste en la dificultad o, derechamente, la imposibilidad de evacuar. En los primeros meses de vida de un bebé, tanto la coordinación entre los movimientos de su intestino, como la relajación del esfínter de su ano, no es de las mejores, aún. Por eso, resulta normal que el niño se muestre molesto, llore de manera insistente, levante sus piernas y se ponga rojo para intentar empujar las heces.

Características del estreñimiento en los bebés

Un niño pequeño está estreñido cuando los papás lo notan nervioso e intranquilo. Mueve las piernas en forma incesante, se pone rojo debido al esfuerzo, y llora todo el tiempo.

En este estado, los gases y los cólicos se vuelven habituales en el bebé.

De acuerdo a los especialistas, durante la lactancia materna el niño suele defecarse los pañales casi cada vez que come. Algunas veces lo ensucia un poquito, mientras que otras, de manera abundante.

A medida que los bebés van creciendo, va disminuyendo la frecuencia de evacuación. Es así, como a partir de los 2 meses de edad, por lo general, ellos sólo evacuan una o dos veces durante el día. Aunque todo depende del tipo de alimentación que reciba, así como también de su propia naturaleza: podría sufrir de alguna alergia, por ejemplo.

Para evitar que esta molestia se vuelva crónica, los papás en conjunto con el pediatra, deben actuar a tiempo. Ya que, cuanto más tiempo el bebé tenga las heces en su colon, su evacuación será más dolorosa, porque se ponen más duras y secas.

Formas de tratarlo

Durante los primeros días de vida, el bebé necesita evacuar, al menos, tres veces al día. De lo contrario, se debe a que está recibiendo poca alimentación. Por otra parte, si el bebé deja de evacuar por un par de días, y cuando lo hace nuevamente sus heces estén duras y secas, es posible que se deba a estreñimiento.
En este caso, el niño debe ser visto por un pediatra.

Los papás pueden agregar más agua a la fórmula de la mamadera, para aliviar el estreñimiento del niño. Esto, debido a que el agua podrá ablandar un poco las heces y evitará que sean retenidas en su colon.

Incluso, algunos pediatras, aconsejan rebajar las mamaderas un poco, poniendo 35 ml. en lugar de 30 ml. de agua por cada medida rasa de leche.

En el mercado existen leches «anti-estreñimiento», que resultan adecuadas para aliviar el problema. Otra opción son los baños con agua tibia.

Los masajes también son muy estimulantes para ayudarle al niño a que evacue.

Los papás pueden hacer que el niño flexione las piernas sobre el abdomen, haciendo movimientos circulares. Luego, uno de los dos pone una mano sobre el estómago de su hijo, a la altura del ombligo y le hace un masaje más profundo y en dirección horizontal, con la palma de la mano y la yema de los dedos.

Otro masaje útil, es en la espalda, a través de movimientos de arriba abajo.

Otra manera, es el supositorio de glicerina que se aplica al ano del bebé.

Hay papás que prefieren darle un zumo de naranja, con poca agua al bebé. Independientemente de lo escogido por los papás, deben consultar la opinión de un especialista, siempre.

De todas maneras, los papás han de saber que el estreñimiento puede dejar de atormentar a su pequeño hijo, a partir del cuarto mes de vida.

Una vez que ya empieza a alimentarse con purés, cremas de frutas, de verduras que son ricas en fibras.


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