Enseña a tus pequeños con el ejemplo

padre

Los niños siempre imitan a sus padres; es su manera de aprender a relacionarse con el mundo. No importa cuántas palabras se usen, lo que más impacto tendrá en ellos es el ejemplo: las acciones, reacciones y hábitos.

Enseñar con el ejemplo es fundamental para una adecuada evolución emocional, social y cognitiva en los hijos. Todo padre debería evaluar si manera de actuar causa un efecto positivo en ellos.

  1. Cómo actuar

El modo como tratamos a otros, cómo dialogamos y cómo hablamos de ellos, influye en la vida de los pequeños. Un niño que vea a un padre respetuoso, se sentirá inclinado a obrar de la misma manera. Los hijos deben ver a sus padres como personas amables y generosas, interesadas por los asuntos ajenos y con ganas de ayudar en lo posible.

A este respecto, la enseñanza en el hogar abarca el aspecto moral, es decir, transmitir a los hijos nociones de lo que es correcto e incorrecto. Cuando los padres enseñan y actúan en consecuencia, los hijos crecen en un ambiente seguro y copian su forma de ser naturalmente. Por el contrario, las malas actitudes (como el egoísmo y la desconsideración) también se transmiten a los hijos.

  1. Cómo reaccionar

La manera en que los papás manejen sus rabias y frustraciones también impactará positiva o negativamente en los hijos.

Si en la casa abundan los gritos, insultos, o cualquier forma de violencia, los niños se transformarán en personitas con malas costumbres, sin la capacidad de reaccionar positivamente frente a lo que no les guste o no les resulte. Mientras que si los papás cuentan hasta 10 y respiran profundamente antes de explotar, les proveerán una excelente herramienta a sus hijos para controlar sus emociones y resolver conflictos acertadamente.

  1. Cómo disciplinar

No se puede retar a los niños por alguna mala conducta si los papás no les están dando el ejemplo. Deben ser coherentes. Si no es así, les crearán confusiones y desilusiones en su cabecita, al ver que sus palabras y acciones no concuerdan. Si el mensaje es positivo pero lo que hacemos no lo es, no se puede esperar que los pequeños se comporten bien ni que nos respeten como deberían.

4. La importancia de la humildad

Es vital que los padres apliquen esta cualidad, ya que les mostrarán a los hijos el valor de reconocer los errores y pedir disculpas. Eso generará confianza en ellos, y los convertirá en adultos humildes, capaces de resolver problemas y de superar los rencores y malos sentimientos que enfrenten, producto de un error propio o de quienes los rodean.

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