Actividades que ayudan a formar vínculos

Cómo formar vínculos

Una de las cosas más importantes que un padre puede hacer por su hijo es velar por que su autoestima sea lo mayor posible, y la estimulación es parte fundamental de ese proceso; La psicopedagoga Gloria Naranjo explica cuáles son las actividades que ayudan a formar vínculos especiales y buena autoestima entre padres e hijos.

Actividades de formación del vínculo en que pueden participar ambos progenitores incluyen:

  • Participar conjuntamente en el parto.
  • Alimentar al bebé (sea con leche materna o artificial); un padre puede establecer un vínculo especial con el bebé levantándose a media noche para darle la mamadera y cambiarle los pañales.
  • Leerle cuentos o cantarle canciones al bebé.
  • Bañarse con el bebé.
  • Imitar los movimientos del bebé.
  • Imitar los ruiditos, balbuceos y otras vocalizaciones del bebé (sus primeros intentos de comunicarse).
  • Utilizar un “canguro portabebés” que permita establecer contacto ocular con el bebé durante las actividades cotidianas.
  • Dejar que el bebé toque a los padres, por ejemplo, palpando las distintas texturas de la cara de papá y mamá.

Jugar con los bebés durante los primeros años de vida es una etapa primordial dentro del aprendizaje y desarrollo de estímulos. A continuación se ofrecen algunas ideas:

  • El primer mes

Escondida: aprovecha cuando vistes a tu hijo para introducirle un juego. Cuando le pongas la camiseta, tápale la carita y repite “¿dónde estás?, no está, no está…”, luego haz lo mismo metiendo su cabeza en la camiseta.

Espejito mágico: este juguete no debe faltar dentro del espacio del bebé .Podrá estar horas observando su reflejo lleno de curiosidad. Eso le produce atracción. Siéntate con él y señala las diferentes partes del cuerpo, haz aparecer y desaparecer objetos, tápale y destápale con una manta, enséñale movimientos de manos y pies (a levantarlos, a dar palmadas).

  • A partir de tres meses

Alfombra voladora: busca una manta grande o una toalla. Extiéndela en el suelo y coloca al niño sobre ella. Puedes colocarlo boca arriba y luego darle la vuelta (sobre un cojín estará más cómodo). Sin realizar movimientos bruscos, con cuidado de que no se caiga, recorre la casa arrastrando al pasajero. Le divertirá que lo balancees. Este paseo debe hacerse cantando y contando historias.

Disfrutando del agua: aprovecha el momento del baño del niño para jugar. Procura que el agua esté a una temperatura adecuada y que no le entre en los ojos u oídos. Se trata de rociarle con el agua como si lloviese, y de estimular las diferentes partes del cuerpo con agua, haciéndole cosquillas. Este juego resulta relajante para los niños que les gusta la hora del baño.

Aprovecha este instante para mostrarle cómo algunos objetos flotan y otros no. Busca diferentes elementos grandes, que el niño pueda agarrar y que no pueda tragarse.

 

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