Tu pequeño solo quiere estar con su mamá

solo quiere estar con mamá

Esta etapa puede ser muy cambiante para los pequeños, un día pueden amanecer mas pegados a su papá pero horas después se pueden esconder de él, esto podría generar un cuestionamiento en el padre pensando que no está haciendo bien su papel.

Un bebé no puede valerse por sí mismo y necesita por tanto la protección de sus padres sobre todo en los primeros meses de vida en los que su madre quien es su principal proveedora de alimento y cuidados es todo su mundo su figura de apego, a medida que crece y adquiere nueva habilidades va necesitando menos ayuda y haciéndose más independiente.

Existen muchos motivos que pueden desencadenar estas situaciones de apego excesivo unos debidos al momento evolutivo que están atravesando o por otras razones externas como una enfermedad o celos ante la llegada de un hermanito. La buena noticia es que suele tratarse de episodios pasajeros y fáciles de solucionar, en primer lugar es importante diferenciar entre lo que es normal en el desarrollo evolutivo de tu bebé y cuándo debes preocuparte.

Se debe buscar un equilibrio y ceder en algunas exigencias del pequeño, así ambos podrán estar con su hijo.

¿Es frecuente?

Entre los 10 y los 18 meses los niños empiezan a ser más autónomos ya pueden andar, explorar la casa o pedir lo que quieren sin embargo, necesitan a sus padres con la misma intensidad que cuando eran bebés, ésta será una etapa pasajera que olvidarán en poco tiempo.

Entre los dos y los tres años los niños se relacionan con otras personas hacen amistades o pasan más tiempo en el parque jugando con otros pequeños todo eso conlleva conocer mucha gente nueva y al principio pueden sentirse más cómodos si su madre está cerca para darles seguridad.

Los casos más habituales

  • Algunas circunstancias como la llegada de un hermano pueden descolocar su mundo y el único método que conocen para llamar la atención es dejar que todos sus cuidados (desayuno, lavado de dientes, hora de dormir…) recaigan únicamente en manos de la madre de hecho, para el niño es su mamá la que se ha olvidado de él.
  • Lo mismo ocurre si ella siempre ha estado en casa y se incorpora al trabajo tras una excedencia en ese caso, la ‘mamitis’ será casi imposible de evitar la ventaja que tiene estos casos es que: se puede preparar al niño para que la separación no sea traumática.
  • Otros cambios menos drásticos como una mudanza o una cuidadora nueva pueden hacer saltar las alarmas del niño o por mucho que papá se lo proponga el pequeño decidirá lo que respecta a él, mamá es su ‘encargada’.

    ¿Hay solución?

    Aunque la mayoría de los padres vivan este tipo de situaciones con angustia lo cierto es que hay solución y es más sencilla de lo que podría parecer a simple vista: se trata de generar en el niño cierta confianza y autonomía y que así deje de sentir inseguridad cuando no está con su madre.

    • Es importante que aprenda a jugar él solo, si se resiste podemos idear un plan por ejemplo empezamos a jugar con él a las construcciones y pasado un rato le dejamos continuar solo nos vamos moviendo por la casa y hablando con él esto se trata de que el niño sepa que estamos ahí aunque se encuentre solo en la habitación.
    • También conviene tentarle a hacer cosas con los demás por ejemplo, le dejamos unos minutos a solas con papá al principio, ese ratito tiene que ser especial un cuento, unos minutos para volar por los aires… Las tareas menos divertidas es mejor que las haga mamá a los pocos días ya se puede empezar con las tareas menos agradecidas.

    Sin presiones

    Algunos niños corren a refugiarse en las faldas de su madre cuando llegan invitados a casa y todo el mundo les mira y les dice cosas con una gran sonrisa pero, cuantos más esfuerzos hacen más se aferran los pequeños a las piernas de su madre no es recomendable forzarles a saludar y dejarse cargar por extraños los niños igual que los adultos, necesitan su tiempo antes de tomarse ciertas confianzas.

    Poco a poco cuando se encuentren a gusto y dejen de sentirse ‘vigilados’ empezaran a ceder.


Parto con apego
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