Bebé de 10 meses y 2 semanas

10 meses y 2 semanas

Destaca en este mes la capacidad de expresión de tu pequeño. Verás cómo intenta comunicarse con sus seres queridos.

Desarrollo del lenguaje

En el 10° mes las habilidades verbales del bebé se incrementan. Claro, no en todos los niños sucede al mismo ritmo, puede que otros demoren un poco en su desarrollo lingüístico y se enfoquen más en el desarrollo motriz.

El niño podría ser capaz de pronunciar sílabas con sonidos guturales posteriores como la k, por ejemplo “ke”. Mezclará las vocalizaciones con sonidos de juego, haciendo gorgoritos o burbujas de aire. Gritará y balbuceará, ya que así ensaya diferentes tonos de voz. Cuando algo se caiga, dirá “pum” y podrá nombrar 2 o 3 animales por su sonido: “guau“, “miau“, etc. Asimismo, imitará sonidos que otros hagan.

En esta etapa, comprenderá que la palabra “no” es definitiva.

Debido al desarrollo de sus habilidades lingüísticas, ocupará mucho tiempo en tratar de comunicarse contigo, emitiendo nuevos sonidos y juntando sílabas o palabras.

Debes escucharlo con mucha dedicación cuando te hable y responderle. De esta forma, le enseñas a dialogar, es decir, a comprender que 2 personas pueden comunicarse y que lo que uno dice provoca una reacción en el otro. Si tu bebé no es tan comunicativo, no te alarmes, hay niños que se expresan más con un lenguaje no verbal, señalando objetos por ejemplo.

Desarrollo visual

Ha desarrollado el sentido de perspectiva, lo que le permite distinguir entre “grande” y “chico” si algo está “cerca o lejos”. Diferencia los objetos individualmente dentro de una escena global. A partir del décimo mes, la actividad visual “silenciosa” tomará un papel fundamental hasta cumplir 3 años, por lo que estará el 20% del tiempo sencillamente observando lo que hay a su alrededor.

Le encanta mirar las cosas que se mueven y las construcciones. Sus ojos presentan bastante convergencia.

Desarrollo motor

Le fascinan los objetos de menor tamaño. Quizás esté largos periodos intentando tomarlos con sus deditos y observando cada detalle de ellos.

Ya puede ponerse de pie y sentarse solito, y es capaz de dar algunos pasos si lo tomas de las manos. Nuevamente, te planteamos que si tu bebé no se para solo todavía, no lo presiones, algunos lo hacen recién al año.

Desarrollo socio-afectivo

Al estar con otros niños, tu hijo podrá expresar lo que quiere, pero no jugará con ellos aún. Puede que tenga un juguete o manta regalona que utilice como objeto de apego para cuando esté triste o se sienta solo.

Sentimientos nuevos en la mamá

La creciente independencia de tu pequeño puede crearte sentimientos encontrados; por un lado, estarás orgullosa y feliz por él, sabiendo que no depende tanto de ti como antes. Por otra parte, podrías sentir nostalgia al darte cuenta de que esos momentos en que sólo tú existías para él se han ido.

No veas esto como una pérdida, sino como un crecimiento positivo que permite que tengas con él una relación de mayor calidad. Tu rol a partir de este momento es más complejo, porque son otras las necesidades que tienes que satisfacer. Debes ser flexible y adaptarte a las nuevas demandas del bebé, sobre todo porque es un poco cambiante y habrá días en los que no querrá que te despegues de él y otros en los que no querrá que lo ayudes.

Otra inquietud de las mamás en este tiempo es que a algunas les ha costado perder esos kilos de más o, incluso, han subido de peso. Si no tienes las circunstancias para ir al gimnasio, se te puede hacer más difícil.

Un método que ha surtido mucho efecto es hacer ejercicio físico junto al bebé. Si tienes un portabebés, o una mochila para bebé para colocarlo en tu espalda, puedes salir con él a caminar por algunas horas en un parque o lugar cercano a tu casa un par de veces por semana. ¡Pronto verás cómo quemas calorías!

 


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