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Semana 39 de Embarazo

Mamá:

Es posible que en este período sufras la rotura de la bolsa. Algunas mamás sienten una caída de agua muy intensa, mientras otras sólo advierten un chorrito menor. Si percibes estos síntomas, o tienes contracciones regulares, debes llamar enseguida a tu médico.

Como dato importante, sólo el 15 por ciento de las mamás rompen el saco amniótico justo antes de comenzar el parto. No obstante, si esto sucede debes llamar enseguida a tu doctor, y debes mantener la calma, pues aún podrían pasar horas hasta que percibas la primera contracción.

Si percibes un flujo vaginal mucoso y con rastros de sangre, es posible que estés eliminando el tapón que sella el cuello del útero, y que protege a tu hijo de posibles infecciones. El parto comenzará uno o dos días luego de que botes este tapón.

Las pérdidas importantes de sangre y las contracciones regulares, también corresponden a señales pre parto. Cuando tus contracciones se extiendan por un minuto, cada cinco minutos en una hora, es momento de que llames a tu médico. Recuerda que el intervalo entre contracciones se cuenta desde el comienzo de una hasta el comienzo de la otra.

Hay distintos fármacos para aliviar los dolores de parto, ya sea para mitigar una parte, o bien, para acabar con las molestias completamente. Asesórate con un especialista acerca de las alternativas existentes.

Tu doctor te realizará un examen abdominal para verificar el tamaño y la posición de tu hijo. De igual modo, puede que te haga una prueba interna para ver si el cuello del útero ha comenzado a afinarse, o a dilatarse. Si luego de esta semana tu bebé aún no desea venir al mundo, no te aflijas, pues sólo el cinco por ciento de los niños nacen en la fecha pronosticada.

Si te excedes del día previsto para el parto, pasadas las 40 semanas, es probable que tu médico te realice un ultrasonido para comprobar si es recomendable seguir con el embarazo. En tanto, puede que proceda a inducir el parto, si éste se retrasa en una o dos semanas la fecha estimada.

En esta fase puede que sufras de inflamación en tus pies y tobillos, pero es un síntoma normal. Intenta aliviar esta incomodidad colocando tus pies en alto, y descansando el tiempo que estimes necesario. Recuerda alistar todos los detalles para tu estadía en el hospital.

Bebé:

Tu bebé ya está preparado para nacer, el día tan soñado está pronto a llegar. Ya ha eliminado el lanugo, aunque puede que notes rastros de éste en su frente y espalda. Sus ojos cambiarán su color original hasta seis meses después de nacer.

Tu hijo mide entre 45 y 52 centímetros y pesa entre 2,9 y 3,6 kilogramos. Continua acumulando grasa para así regular su temperatura al nacer. Por lo general, los niñitos tienden a pesar un poco más que las niñitas.

Sus órganos están desarrollados por completo, y ahora que ya está más gordito, su piel se nota más tersa y con menos arrugas y pliegues. Aunque su espacio en el vientre es mucho menor sigue muy activo, se mueve en la medida que el espacio se lo permite, y se mantendrá así hasta el día que venga al mundo. Si su dinamismo es menor, consúltalo enseguida con tu doctor.

En este período tu bebé consume líquido amniótico y comienza a juntarlo como un material de desecho llamado meconio. El meconio, una sustancia negruzca y pegajosa, corresponde a lo primero que tu hijo eliminará después de nacer.

El cordón umbilical, que trasladaba los nutrientes de la placenta a tu hijo mide ahora cerca 50 centímetros de largo y 1,3 centímetros de ancho. Como el espacio en el útero es más reducido, es usual que se enrolle alrededor del bebé, aunque es muy flexible y no causa mayores complicaciones. Sin embargo, hay niños que nacen con el cordón umbilical abrazando su cuello, pero es fácil cortarlo, pues desde la semana 35 los partos son menos complejos.

Aún no se conoce con exactitud qué hace que comience el parto, aunque sí se entiende que los pulmones de tu hijo y tu placenta tienen mucho que ver. Cuando los pulmones están desarrollados, secretan una proteína al líquido amniótico que cambia la producción hormonal. Producto de aquello, la placenta baja su emanación de progesterona e impulsa la producción de oxitocina.

La oxitocina regula las contracciones del útero y señala si ocurrirá el parto. Igualmente, aísla tus recuerdos y te ayuda a evadir el dolor, fomentando así la unión entre tú y tu bebé.

Tips:

Si todavía no tienes nociones de cómo cambiar un pañal, es momento de que lo averigües. Es primordial que tú y tu pareja conozcan los cuidados básicos que le darán a su hijo, como cambiar un pañal, bañarlo o hacerlo dormir.




 

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