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| Ventajas de usar la epidural: |
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1. Es un calmante muy efectivo que puede utilizarse durante todo el parto (aunque por regla general no te la pondrán hasta que ya lleves varios centímetros de dilatación).
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2.El anestesista o la comadrona puede controlar los efectos regulando el tipo, la cantidad y la intensidad de la medicación. Esto es importante porque a medida que progresa el parto y el bebé desciende por el canal del parto, la dosis que administraron podría perder efecto, o de pronto, podría sufrir dolor en otra área.
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3. Como el efecto de la medicación es local, estarás despierta y alerta durante el parto y el alumbramiento. Y, al no sentir dolor, podrás descansar si lo deseas (¡o incluso dormir!) mientras el cuello del útero se dilata. Como resultado, tal vez tengas más energía cuando llegue el momento de pujar. |
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4. A diferencia de los narcóticos generales, sólo una pequeña cantidad de la medicación llega al bebé. |
| 5. Una vez que se coloca la epidural, se puede utilizar para dar anestesia en caso de necesitar una cesárea o si van a ligar las trompas después del parto. |
| Importante saber acerca de la epidural: |
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1. Tiene que permanecer en una posición incómoda entre 10 y 15 minutos mientras colocan la epidural y esperar otros cinco a veinte minutos hasta que el efecto sea completo. Sin embargo, esto es un inconveniente menor cuando el beneficio que se obtiene es de horas sin dolor.
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2. Según el tipo y la cantidad de medicación que recibas, puedes perder un poco de sensación en las piernas y no ser capaz de ponerte de pie. En algunos casos, particularmente al comienzo del parto, se precisa muy poca anestesia para aliviar el dolor, de manera que podrás conservar la fuerza y la sensación habitual en las piernas y moverse sin dificultad. (Esto se denomina "epidural ambulante".) De todos modos, muchos médicos y hospitales no permitirán que te levantes de la cama después de la epidural, independientemente de si piensas que puedes caminar o no.
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3. Requiere de una inyección intravenosa, control frecuente de la tensión arterial y monitoreo fetal constante.
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| 4. Puede bajar el ritmo del parto, por lo que tal vez necesites Pitocina (un medicamento que estimula las contracciones) para recuperarlo. |
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5. A menudo hace que el momento de pujar sea más largo. La pérdida de sensación en la parte inferior del cuerpo hace que el reflejo de pujar se debilite, y tal vez resulte más difícil dar a luz. Quizás prefiera que disminuyan la dosis en el momento de pujar, de modo que puedas participar más activamente en el alumbramiento, pero el efecto de la medicación puede tardar algún tiempo en reducirse lo suficiente como para que sientas lo que estás haciendo, y no existen pruebas de que disminuir la dosis de epidural realmente acorte esta etapa del parto.
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Además, existen otros puntos importantes:
- Aumenta la posibilidad de una extracción por ventosa obstétrica o del uso de fórceps, lo que a su vez incrementa el riesgo de importantes desgarros.
- En algunos casos calma el dolor solamente en ciertas partes. Esto se puede deber a las diferencias anatómicas entre una mujer y otra, o a que la medicación no llegue a todos los nervios de la columna vertebral al propagarse por el espacio epidural. El catéter también puede moverse ligeramente y, aunque haya funcionado bien al comienzo, terminar calmando el dolor sólo en algunas partes. (Si comienzas a experimentar dolor en ciertas zonas, pide que llamen al anestesista o a la comadrona para que regule la dosis o reinserte el catéter).
- Los medicamentos utilizados en la epidural pueden reducir momentáneamente la presión arterial, y así disminuir el riego sanguíneo hacia el bebé, lo que a su vez disminuye su propio ritmo cardíaco. (Esto se trata mediante administración de fluidos y, en algunos casos, con medicación.)
- Los narcóticos administrados a través de la epidural pueden causar picazón, particularmente en la cara. También pueden provocar náuseas, aunque esto es menos probable con la epidural que con una medicación general, y algunas mujeres sienten náuseas y vomitan durante el parto aun sin medicación para el dolor.
- La anestesia que se administra puede hacer más difícil que sientas cuándo tiene ganas de orinar. Además, si no puedes usar un orinal (que para mucha gente es más difícil que ir al baño) tal vez sea necesario que coloquen un catéter para drenar la vejiga.
- Aumenta el riesgo de que suba la fiebre durante el parto. Nadie sabe a ciencia cierta la razón, pero una teoría dice que, al jadear y sudar menos porque no se está con dolor, al cuerpo le es más difícil disipar el calor generado por el parto. Esto no aumenta el riesgo de que la mujer o el bebé contraigan una infección, pero como no se sabe claramente si la fiebre aparece a causa de la epidural o de una infección, ambos podrían terminar recibiendo antibióticos innecesarios.
- Se asocia con un mayor número de bebés que nacen en posición occipital posterior o "cara arriba" en el momento del parto. Las mujeres cuyos bebés "vienen de cara" tienen un trabajo de parto más largo, suelen necesitar Pitocina con mayor frecuencia y presentan un porcentaje de cesáreas significativamente más alto. (De todos modos, existe cierta controversia sobre si realmente es la epidural la que contribuye a que los bebés terminen en esta posición o si hay otros factores implicados).
- En una de cada cien mujeres, causa intensos dolores de cabeza que pueden durar días. (Puedes reducir el riesgo de dolor de cabeza manteniéndose lo más quieta posible cuando se está colocando la aguja).
- En muy raras ocasiones puede afectar la respiración y en casos extremadamente raros puede causar infección o lesiones en los nervios.
3.- Anestesia local o regional
Se trata de una inyección de anestésico directamente en la zona del perineo, o bien la aplicación de un anestésico en la zona vaginal durante las contracciones. No afecta a las contracciones.
4.- Analgésicos
Se trata de medicamentos que alivian el dolor manteniendo la movilidad.
Una dosis para cada mujer
La dosis de cualquier medicamento que se utilice para calmar el dolor va variando conforme avanza el trabajo de parto, ya que las estructuras comprometidas en la génesis del dolor van cambiando.
Según el doctor Enrique Oyarzún, Ginecólogo de la Clínica UC, “al comienzo se pone una cantidad muy pequeña de anestésico local para no producir relajación muscular del piso pelviano, ya que podría alterar los movimientos naturales del niño al acomodarse, más un derivado morfínico, que son potentes analgésicos que no producen bloqueo muscular. Por esta razón, la paciente puede incluso caminar por el área de pre-parto sin tener dolor alguno y, al mismo tiempo, no interferir con el mecanismo del parto”. El especialista agrega que “el paso de anestesia al niño es mínimo, lo que se comprueba analizando muestras de cordón umbilical.
Efectos colaterales
Algunas mujeres experimentan molestias con la anestesia. El doctor González explica que esto se debe a que la colocación del catéter es a ciegas y puede toparse una raíz nerviosa, lo que produce una corriente similar a cuando se golpea el codo y llega hasta la mano.
Mitos anestésicos
Se ha especulado mucho acerca de si la anestesia epidural eleva el riesgo de cesárea, aumenta la duración del parto o perjudica al feto. Hoy en día queda demostrado que el bebé no sufre ningún daño y las probabilidades de cesárea son exactamente las mismas que en otra situación.
Respecto a la duración del parto, depende de cada mujer, aunque es todo más rápido si la anestesia se administra cuando se haya dilatado entre cuatro y cinco centímetros.
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