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Convulsiones

Alerta máxima

Pide una ambulancia o lleva al niño a urgencias si la convulsión dura más de 15 minutos.

Síntomas comunes

  • Pérdida del conocimiento.
  • Sacudida espasmódica y rítmica de las extremidades.
  • Orina y/o defecación.
  • Fiebre alta (en ocasiones).

Una convulsión es un espasmo incontrolado de los músculos del cuerpo, provocado por una desorganización en el patrón eléctrico normal del cerebro. Las convulsiones se acompañan de pérdidas de conocimiento, corte de la respiración por unos instantes y, con frecuencia, sacudimiento en las extremidades en forma espasmódica y rítmica. Se puede perder también el control de la vejiga y los intestinos. Es común que haya vómitos. El desmayo puede durar media hora o más. Cuando vuelve en sí, el menor puede sentirse confundido y con sueño. No recordará nada de lo sucedido al despertar.

Las causas. De un 5 a un 10% de todos los niños sufrirán una convulsión, con fiebre alta y temperatura ascendente en forma repentina. A esto se le llama desmayo febril. La epilepsia, que es un desorden cerebral, también causa desmayos. Es menos común que las convulsiones se relacionen con infecciones cerebrales como encefalitis y meningitis.

Si bien no son mortales, merecen atención médica.

Lo que puedes hacer

No te desesperes. Acuesta a tu hijo sobre el piso, lejos de muebles o algo que pueda lastimarlo durante la convulsión.
Cuando ésta pase, mantenlo de costado para que no trague su vómito si se acompaña de éste. Si tiene fiebre intenta bajarla mojándolo con agua fría; después llame al doctor.

Lo que no hay que hacer

  • No le des ningún remedio mientras está inconsciente.
  • No desatiendas al niño durante la convulsión.
  • No trates de detener sus movimientos.
  • No intentes abrirle la boca o forzar un objeto dentro de su boca mientras esté desmayado.

Lo que puede hacer el médico

Si el pequeño permanece desmayado, el profesional administrará medicación para pararla. Si tuviera fiebre alta, la bajará e investigará las causas. Cuando tenga controlada la situación, no se requerirán otros tratamientos de desmayos febriles.

Si el médico sospechara que puede existir una infección cerebral, llevará a cabo una punción lumbar para extraer líquido de la espina dorsal y analizarla en el laboratorio. El niño podría ser internado en observación para futuros exámenes y evaluación. Si se presumiera epilepsia, se analizará para confirmar el diagnóstico.

Lo que sucede después

Si tu niño es propenso a desmayos febriles, vigila con atención su temperatura cada vez que se enferme. Puedes prevenir otro episodio si mantienes baja la temperatura con acetaminofeno y baños frescos.

Si el problema está relacionado con una infección cerebral, no existirán problemas una vez que se haya curado. Finalmente, si se le diagnosticó epilepsia, el médico dará instrucciones para los cuidados en casa y los medicamentos a tomar.

 


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