Distingue entre sobornar y recompensar a tus hijos

se debe recompensar a los niños

Cuando se quiere que los hijos actúen de determinada manera, algunos papás sobornan en vez de recompensar las buenas conductas. Puede resultar difícil captar cuál es la diferencia, pero es importante hacerlo para llevar a cabo una correcta disciplina. El objetivo es motivar a los hijos a comportarse bien y efectuar los cambios necesarios.

El soborno no es el camino a una buena educación

Dar un premio a un niño cuando no se lo merece, no le enseña a seguir reglas de conducta ni a mejorar sus errores.

Es más, el soborno puede lograr todo lo contrario; el niño se comportará peor, ya que tratará de conseguir el premio a toda costa, ya sea con pataletas o comportamientos testarudos. En otras palabras, el pequeño es quien tiene el control de la situación y se vale de exigencias para que hagas lo que él quiere. Puede incluso chantajearte, con algo como “Cómprame lo que quiero o haré un escándalo”. 

Por otra parte, los sobornos no permiten ver al niño la realidad, ya que en el mundo real no se procede así. Sólo se come si se trabaja, sólo se tiene dinero si se esfuerza por ganarlo. Por lo tanto, un soborno transmite un mensaje trastocado de la vida.

Recompensas que educan de la manera apropiada

En cambio, una recompensa válida refuerza un comportamiento positivo. No tiene que ser algo material necesariamente; un premio puede ser una felicitación, un beso o un abrazo luego de una buena conducta.

Una recompensa efectiva no tiene que ser exagerada, sino coherente con lo que el niño hace, y de acuerdo a su etapa de desarrollo.

Por ejemplo, si el niño es pequeño, se le puede dar un dulce por portarse bien mientras hacían las compras. Si se trata de un joven, se le puede dar permiso para salir con los amigos una vez que haya cumplido con las tareas escolares y domésticas. Puedes extender el tiempo que el niño pasa jugando a medida que se vaya portando cada vez mejor, o responda bien a tus requerimientos. Otra recompensa es dejar que él elija algún panorama familiar a su gusto.

Todas esas recompensas vienen inmediatamente después de hacer las cosas bien. Pero también puedes sorprender a tu hijo por algo bien hecho, ya que así podrás modificar su conducta.

Si el niño o joven comprenden que portarse bien trae buenas consecuencias para él, no tendrás que estar prometiéndole nada, sino que se sentirá motivado a portarse bien para merecer cosas buenas.

¿Recompensar o sobornar?

Es importante que entiendas bien la diferencia entre estos términos, para que no te equivoques, ya que en vez de recompensar a tu hijo por realizar una buena acción puedes caer en el error de sobornarlo para lograr que tenga una buena conducta.

En este caso, estarías logrando que el niño presente problemas de comportamiento en un futuro. Recuerda que la recompensa servirá como herramienta de disciplina, que ayudará a tu hijo a cambiar su actitud e irá mejorando cada día. En cambio el soborno, solo empeorará cada vez más la situación de tu hijo con respecto a las acciones que este realice.



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