Congestión nasal en el embarazo

Congestión nasal en el embarazo: A que se debe

Aunque no lo sepas, es muy común que las mujeres sufran de congestión nasal en el embarazo. A esta afección se le llama rinitis del embarazo y puede comenzar en el segundo mes de gestación, durando la totalidad de éste o incluso unas semanas después.
Experto: José Plandiura, otorrinolaringólogo de VidaIntegra

¿Habrías imaginado que entre el 20 y el 30 por ciento de las mujeres padece congestión nasal en el embarazo aunque no estén resfriadas?

Esto ocurre por el incremento del estrógeno, el que puede incidir en la inflamación de las mucosas de la nariz y hacer que generes más mucosidad.

También, la cantidad de sangre en el cuerpo aumenta y los vasos sanguíneos se dilatan durante el embarazo, lo que inflama las mucosas nasales.

El doctor José Miguel Plandiura, otorrinolaringólogo de VidaIntegra explica que:

“existen unas estructuras en la pared lateral de la nariz que se llaman cornetes nasales, y que tienen una capa mucosa con vasos sanguíneos que se dilatan en el embarazo y generan mayor sensación de congestión nasal en el embarazo sin estar resfriadas ni tener alergia. La mayoría de los síntomas descritos se acentúan después del primer trimestre de gestación”.

¿Cómo saber si la congestión se debe puntualmente al embarazo?

Si no existen otros síntomas, lo más probable es que se trate de rinitis del embarazo. Por otro lado, si tienes estornudos, tos, dolor de garganta, dolores leves, inflamación de ganglios o fiebre, entonces puede ser un resfriado u otra afección, como una alergia.

De hecho, el embarazo puede empeorar las alergias o desarrollar otras que nunca antes habías sufrido.

El doctor Plandiura agrega:

“si esto te ocurrió en el primer embarazo, tendrás tendencia a que esto se repita en el siguiente embarazo, sin embargo no hay estadísticas que sean significativas”.

¿Cómo tratar la congestión nasal en el embarazo?

Al momento de estar embarazada a muchas mujeres no les gusta o simplemente no pueden tomar medicamentos para mejorar su salud.

Sin embargo existen algunas alternativas para mejorar de manera progresiva.

Es importante que tengas en cuenta que para reducir este tipo de congestión nasal en el embarazo debes evitar ambientes secos, cálidos y si estás en temporada de invierno minimizar el uso de calefactores.

También es importante que bebas mucho líquido, esto ayuda a mantenerte hidratada, saludable y sin duda combate la congestión.

Existen muchas frutas y vegetales que deben formar parte de tu dieta diaria, ya que tienen vitamina C como el brócoli, kiwi, naranja, entre otros.

Estos te ayudan a fortalecer los capilares y reducen sin duda el riesgo de sangrado, ya que algunas mujeres experimentan hemorragia nasal, aunque es algo totalmente normal.

Debes recordar que si sufres estos síntomas durante tu embarazo es importante que te suenes despacio tu nariz, y que al estornudar te cubras con tu antebrazo para evitar que el virus se propague.

Recomendaciones

  • Bebe mucha agua y mantén la cabeza en posición elevada durante la noche.
  • El vapor puede aliviarte y además relajarte: date un baño caliente y luego quédate un rato en el baño lleno de vapor. O llena un lavatorio con agua caliente, ponte una toalla sobre la cabeza y respira el vapor, inclinándote sobre éste.
  • Prueba gotas de solución salina para la nariz o un aerosol nasal de solución salina: lo puedes comprar en cualquier farmacia. Rocíate la nariz con el aerosol o coloca algunas gotas en cada orificio nasal y, luego de unos 5 a 10 minutos, te sonarás más fácilmente.
  • Usa un vaporizador para aumentar la humedad del aire y mantenlo cerca de tu cabeza durante la noche. Recuerda seguir las instrucciones de limpieza de éste.
  • No te expongas a sustancias irritantes como el humo del cigarrillo y el alcohol, tampoco a cambios bruscos de temperatura. No hagas actividad física cuando haya mucho smog.
  • Medicamentos: si tienes muchas molestias, manifiesta a tu doctor los síntomas y pregúntale qué remedios puedes tomar. Es mejor no tomar medicamentos durante los primeros 3 meses, cuando el bebé se está formando.

Si el médico te lo permite, prueba con un descongestionante. Aunque debes tener cuidado porque podrían agravar la inflamación y la congestión. Si no se alivia el malestar, no te preocupes, en ningún caso afectará a tu bebé y desaparecerá por sí solo después del nacimiento.

Finalmente el doctor Plandiura explica que:

“no se puede evitar, sólo aliviar con las medidas descritas, especialmente con las soluciones salinas hipertónicas que mejoran la movilidad ciliar de la mucosa de la nariz, aliviando la sensación de congestión y movilizando las secreciones nasales”.

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