Algunas de nosotras aún recordamos cuando le agarrábamos el volante al marido mientras conducía, porque no le gustaba la ruta por la que conducía. Tu embarazo puede hacer que te sientas malhumorada y terca, también te puede hacerte perder por completo el control de tus impulsos.
Los científicos culpan al drástico cambio hormonal que tiene lugar en tu cuerpo en gestación, y las mujeres dicen sentirse malhumoradas durante el primer trimestre. Cada emoción es mayor: ir al baño se convierte en una necesidad urgente, los anuncios sobre niños perdidos pueden hacerte llorar, las visiones de los recién nacidos son tan conmovedoras que sientes que tu corazón se abre de golpe.
No hay mucho que se pueda hacer para aliviar el mal humor, excepto permitirte a ti misma tener esos sentimientos y encontrar a un amigo paciente con un buen hombro para llorar (recurre también a tu pareja).
Algunas cosas a tener en cuenta:
No hagas caso a los impulsos: El embarazo no es el momento de hacer algo drástico "porque a ti te parece", ya que tus sentimientos cambiarán día a día, minuto a minuto.
Mantente alejada de cualquier malestar: Si estás triste y preocupada, no veas películas o leas libros que te conmuevan.
Haz ejercicio: Esto ayuda a tu cuerpo a crear la dopamina, serotonina y endorfinas que, según los expertos en embarazo en realidad ayudan a equilibrar los cambios de humor y darte una vida más feliz.
Come pequeñas cantidades a menudo: la sangre con bajos niveles de azúcar puede estar agravando tu mal humor. Come cantidades pequeñas de proteína, alimentos con bajos y altos niveles de azúcares (por ejemplo: un poco de mantequilla de maní en una galleta de arroz integral) cuando te sientas deprimida puede ayudar.
Se amable contigo misma: No castigues tu malhumor. Esta es una emoción difícil que pasará con el tiempo.