Sexo post parto ¿Recomendable o no?

neovagina

Volver a tener sexo luego del parto, puede resultar difícil para algunas mujeres. El poco interés es normal. Ambos, también deben adaptarse a sus roles de padres. En el sexo post parto es probable que no tengas deseos de hacer el amor durante los primeros días o, incluso, semanas después del parto.

El puro agotamiento físico después de dar a luz y las alteraciones drásticas de los niveles hormonales se combinan para reducir el sexo después del parto.

Esta falta inicial de interés en el sexo es natural y también deseable, ya que tu cuerpo necesita recuperarse de los cambios y las tensiones del embarazo y el parto. Además, necesitas tiempo para acostumbrarte al bebé. Habla con tu pareja, seguramente descubrirás que lo comprende y acepta.

La llegada de un niño también puede afectar la libido del hombre. No es infrecuente que un padre nuevo pierda el deseo sexual o, incluso, su capacidad de mantener una erección. Le puede resultar difícil adaptarse a la dualidad –a veces contradictoria- de sus roles de padre y amante.

Será fácil si ambos son conscientes de la existencia del problema y no se le tome como algo personal. La mejor solución es mostrarse abierto al problema y tomarlo con filosofía, hablar de ello con afecto y comprensión. Así evitarán que se convierta en una complicación permanente.

Cuándo volver a empezar

No todas las parejas vuelven a desear hacer el amor al mismo tiempo después del nacimiento de un hijo. Los sentimientos pueden variar de un embarazo a otro. Es posible que una mujer tenga ganas de hacer el amor tres semanas después de un parto o puede darse también el hecho de no sentir deseo alguno por el sexo hasta pasados tres meses o más.

Si ambos lo desean y no existen contraindicaciones médicas, pueden volver a hacer el amor tan pronto como quieran. Es una buena idea por diversas razones. Por una parte, el acto amoroso reafirma el afecto y deseo mutuo, ayuda a fortalecer la relación en unos momentos delicados. Por otra, las hormonas que se liberan durante el acto sexual provocan la contracción del útero, ayudándolo así a recuperar su estado previo al embarazo.

La falta de deseo

La pérdida de tu líbido es natural después de tener un bebé. Hay, sin embargo algunas cosas que pueden afectar tu deseo y disfrute del sexo postnatal. Aparte de las molestias físicas que posiblemente perduren, es bastante común sentirse poco atractiva y, por ello, evitar el sexo. Tu vientre aún prominente te hace sentir poco sexy, por esto debes empezar a hacer algunos ejercicios para recuperar la línea. La actividad física potenciará su autoestima, y los ejercicios del suelo pélvico te ayudarán a reducir la relajación de los tejidos vaginales.

También, es posible tener motivos de ansiedad y de distracción que afecten tu deseo sexual. Quizás te preocupe volver a quedar embarazada o tener que ocuparte nuevamente de la anticoncepción. El propio bebé puede afectar a su capacidad de disfrutar del acto amoroso. Tal vez te sientas más cohibida que antes y menos dispuesta a relajarte, porque estás pendiente del bebé. Puede ocurrir que tus propias respuestas sexuales se pueden centrar en el niño, ya que la oxitocina, la hormona se secreta durante la lactancia, es un estimulante sexual. Mientras das pecho, una mujer puede excitarse hasta llegar al orgasmo.

Volver a disfrutar del sexo

Puede pasar mucho tiempo antes que ambos recuperen el nivel habitual de interés sexual. Quizás necesiten demás caricias y besos antes de conseguir la excitación. Durante las primeras veces de hacer el amor sería mejor evitar la penetración y practicar el sexo oral y mamario, que son más suaves. Dado que la episiotomía puede resultar sorprendentemente doloroso durante el acto sexual (por la falta de lubricación), y pasan meses hasta que deje de doler por completo, sé sincera con tu pareja y hazle saber lo que te pasa. Si él toca la cicatriz, comprenderá más fácilmente cómo se siente y se mostrará compasivo. Ayuda mucho darse un baño caliente antes de hacer el amor y usar un lubricante vaginal hidrosoluble o la saliva, para facilitar la penetración.

Le hayan practicado una episiotomía o no, probablemente necesite algún tipo de lubricante. Hasta que sus niveles hormonales hayan recuperado la normalidad, su vagina no se lubricará tan rápidamente como antes del parto, por muchos juegos preliminares que hagan. Evite los lubricantes no hidrosolubles, como los geles de petróleo, porque impiden la llegada de aire a las paredes vaginales, facilitando así el crecimiento de bacterias dañinas.

Al margen de la postura que adopten, sean pacientes, no hagan demasiado al principio y vuelvan gradualmente a la actividad sexual normal.

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