Un cuento para cada edad

Libro para cada edad

¿Cuentos de hadas o princesas? ¿De brujas o dragones? Nada reemplaza la lectura de un buen cuento. Pero, ¿cómo elegir la temática adecuada para cada niño? Especialista de la U. del Pacífico entrega algunas recomendaciones.

La docente de la Escuela de Psicología de la Universidad del Pacífico, Guila Sosman, entrega algunas orientaciones para elegir el mejor libro para cada niño, de acuerdo a su etapa de desarrollo.

 

De 0 a 2 años, recomienda cuentos muy breves, de material resistente y que llame la curiosidad del bebé al tocarlo. “Lo principal son las imágenes, junto con el ritmo y narración que los padres realicen al contar el cuento. También es importante que el bebé pueda manipularlo y que vaya pasando las páginas, con la finalidad de estimular su desarrollo motor y que se vaya familiarizando con los cuentos”, indica la psicóloga.

 

De los 3 a los 4 años, sugiere cuentos cortos, lineales y con ilustraciones atractivas que apoyen el relato. “Son ideales las historias basadas en actividades cotidianas, como jugar, bañarse o dormir; que hablen sobre miembros de la familia o amigos, de los animales y el entorno. Es la época en que los niños se están planteando el porqué de las cosas”, señala.

 

A partir de los 5 años el desarrollo de la imaginación es fundamental, por lo que los cuentos de hadas, princesas o animales humanizados son una excelente alternativa. Deben tener un argumento sencillo, una trama lógica y un buen final. “Los cuentos de hadas poseen una función fundamentalmente formadora, dado que invitan a que el niño abra su imaginación a nuevas dimensiones y temas a los que le sería muy difícil llegar por sí solo”, plantea la especialista. Aquí entran los clásicos como Blanca Nieves, Cenicienta, Caperucita Roja, Aladino y El Gato con Botas.

 

En este punto, y contrario a lo que piensan muchos padres, Guila Sosman dice que también es bueno presentarles a los niños historias con contenidos tristes y angustiantes, con temáticas universales como la vejez, la rivalidad fraterna, la muerte o enfermedad de un familiar, el abandono del padre o la madre, etc. Un claro ejemplo es la Cenicienta. “Aunque en un momento del cuento triunfen la madrastra y hermanastras, finalmente quien tiene un final feliz es Cenicienta. Esto le transmite al niño la idea de que las personas malvadas no son las que triunfan, sino que el ‘bien’ es el que gana al final”, sostiene la docente de la Escuela de Psicología de la Universidad del Pacífico.

 

Ya hacia los 7 años, los cuentos de aventuras, los héroes y las fábulas entran en escena, con protagonistas humanos y personajes secundarios que contribuyen a su desarrollo social, cognitivo y moral. “Los niños y niñas se pueden identificar con el héroe o heroína, para así hacer suyas características positivas como la bondad, la generosidad y la honestidad, entre otras”, comenta la experta. Aquí también entran los cuentos acerca de la historia y folklore nacional. “Esto les permite a los niños ir desarrollando su identidad cultural, de manera amigable y entretenida junto a sus padres”, asegura Sosman.

 

A partir de los 8 años se pasa gradualmente del cuento a la novela, con textos más largos y con más descripciones, pero donde los buenos y malos están claramente definidos. “Los libros de aventuras, de ciencias y viajes son muy atractivos en esta etapa”, sugiere.

 

Cerca de los 10 años se incorporan los libros de ciencia ficción, de misterio y de amor. “Aquí encontramos las historias de brujas y fantasmas, las grandes aventuras de Julio Verne y las historias románticas no melodramáticas”, precisa.

 

La docente de Psicología de la Universidad del Pacífico explica que puede ser frecuente que los niños pidan que les lean el mismo cuento una y otra vez. “Es recomendable que como padres satisfagamos este pedido, ya que el niño necesita a través de la repetición de ese cuento en específico, procesar o comprender algún tema conflictivo que le puede estar aquejando”, aclara Sosman.

 

Lecturas especiales

Cuando un niño está pasando por alguna crisis vital, la psicóloga Guila Sosman recomienda proporcionarle una lectura que lo pueda guiar. “Una muestra de esto es una colección de cuentos de Soledad Gómez, que trata temas como la discriminación, la separación de los padres, problemas en el colegio y prevención de la obesidad infantil, entre otros. O los cuentos de Vinka Jackson, respecto del autocuidado en los niños y niñas en el contexto de prevención del abuso sexual infantil”, indica.

También podemos utilizar los cuentos para tratar algún conflicto que tenga nuestro hijo. “Se le puede pedir que asocie contenidos del cuento a sus experiencias recientes, como son las peleas con un amigo, bajo rendimiento escolar, conflictos con los hermanos, etc.”, finaliza la docente de la Escuela de Psicología de la Universidad del Pacífico.

 

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