Educando a los hijos sobre la base del respeto, no del miedo

hijos

En algunos casos, puede ser difícil discriminar entre miedo y respeto, sin embargo, es primordial que los padres identifiquen el motivo por el cual sus hijos les obedecen. 

¿Por qué es tan importante? Porque el miedo puede generar sentimientos negativos en los hijos y afectar la relación que tengan para siempre.

El respeto, en cambio, es la base de una relación saludable y los niños deben aprender a manifestarlo, siguiendo el ejemplo de sus propios padres.

Respeto mutuo

Cada miembro de la familia debe aplicar esta norma. En especial los papás tienen que ser un buen ejemplo para sus hijos, comportándose respetuosamente en el día a día.

Algunas de esas instancias son: golpear la puerta antes de entrar, decir «por favor» al pedir algo y “gracias” al recibirlo, dejar que el otro termine de hablar sin interrumpirlo, etc.

Los niños pequeños están en un proceso de aprendizaje, por lo que probablemente se comporten irrespetuosamente a veces. Deben ser pacientes, enfrentando esas conductas con instrucciones claras y sin tolerar que la falta de respeto se transforme en una costumbre.

Recuerda que un niño no es capaz de diferenciar lo que es un comportamiento irrespetuoso si no se le muestra qué hizo mal. Cuando haga algo que no corresponde, debes disciplinarlo acorde a eso, para que aprenda que su actuar tiene consecuencias.

Por otro lado, si se comporta de manera respetuosa, debes elogiarlo. Destaca lo que hizo bien, por ejemplo: “Qué bueno que hayas esperado tu turno para hablar en la mesa”.

No olvides que la disciplina es fundamental para el desarrollo de los niños. Pero para que no te tengan miedo, no confundas educar con golpear, pegar o castigar emocionalmente. Se trata de instruir a los hijos para que su conducta sea cada día mejor, y sean felices al saber que los apruebas.

 

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