Celulitis en el embarazo

celulitis

Durante el embarazo tu cuerpo comienza aumentar de tamaño, acumulando grasas que serán beneficiosas para el desarrollo de tu bebé. Sin embargo esto propicia que, además de una subida de peso, pueda aparecer la celulitis.

Experto: Mauricio Vera, jefe de Dermatología de Clínica Indisa

Entre los cambios que se producen en el cuerpo de la mujer durante el embarazo está la retención de líquidos, un problema que se vuelve molesto hacia el término del embarazo, cuando nos sentimos hinchadas y todo nos incomoda. Sin embargo, esta retención de líquidos no sólo causa malestar, sino que podría atraer uno de los problemas más temidos por las mujeres, la celulitis.

“Cerca del 90% de las mujeres tiene riesgo de desarrollar hidrolipodistrofia o celulitis. En el embarazo, este riesgo aumenta debido al incremento de la acción hormonal que influye en forma directa en la acumulación de grasa y en la retención de líquidos”, explica el jefe de Dermatología de Clínica Indisa, doctor Mauricio Vera.

Algunos de los factores que inciden en el desarrollo de la “piel de naranja” son la predisposición genética, las disfunciones endocrinas, metabólicas, inmunológicas, toxicológicas, estrés y el sedentarismo. Y si el 90% de las mujeres somos propensas a sufrir de celulitis, el embarazo es un estado que incrementa la posibilidad de desarrollarla.

Además, durante la gestación se produce la prolactina -una hormona que ayuda a preparar las glándulas mamarias para la lactancia-, pero que a pesar de ser muy importante, también estimula la formación de células grasas, lo que eleva la retención de líquidos en los tejidos grasos.

Esto ocurre en especial hacia las últimas semanas de embarazo, cuando el peso aumenta aceleradamente y el volumen del bebé comprime los vasos sanguíneos. El conjunto de estos acontecimientos hace que la circulación venosa sea más dificultosa, en especial en las zonas propicias para la acumulación de celulitis, como muslos, caderas y nalgas.

Si bien en la mayoría de los casos los “trastornos” físicos que ocurren durante el embarazo vuelven a la normalidad, es posible que los kilos de más y la celulitis sean un poco más difíciles de dejar atrás.

Si ves que durante la gestación empieza a aparecer celulitis donde antes no había, o que se ha vuelto peor de lo que estaba, no corras a la masajista para que solucione tu problema. En general no es aconsejable realizar masajes durante el embarazo, ya que en este estado el cuerpo está más propenso a producir coágulos y flebitis, por lo que no conviene estimular la circulación de esta manera.

El doctor Mauricio Vera, explica que “el embarazo no es el mejor momento para realizar tratamientos para reducir la hidrolipodistrofia o celulitis. Sin embargo, es conveniente controlar todos aquellos factores implicados en la progresión del proceso. En ese sentido, es muy conveniente tener una alimentación sana y equilibrada con abundante ingesta de fibras (frutas y verduras), para facilitar el tránsito intestinal y evitar el estreñimiento; beber al menos 2 litros de agua al día.

También se debe evitar la ingesta de carbohidratos de absorción rápida (ej: pasteles) para evitar incrementos de la insulinemia, responsable de una estimulación de la lipogénesis. Es conveniente disminuir las dietas ricas en sal, para así evitar la retención de líquidos y abstenerse de bebidas alcohólicas que estimulan la lipogénesis.

El especialista de Clínica Indisa agrega que “hay que evitar el tabaco por su efecto en la microcirculación y en la producción de radicales libres. También es conveniente evitar en lo posible el estrés, la ansiedad y los trastornos emocionales, por su influencia en la secreción de hormonas y su posterior repercusión en el metabolismo. Se deberá evitar las ropas ajustadas y los zapatos con taco alto, porque dificultan el retorno venoso y potencian el estasis sanguíneo”.

Prevenir la celulitis durante el embarazo

Preocúpate de tener una dieta equilibrada y así engordar sólo lo justo y necesario, evita alimentos que aumenten el edema, y con él la celulitis. Esta dieta debería incluir mucha agua, alimentos con Omega-3 (como pescados), y poca grasa.

Recuerda que si tu embarazo no tiene problemas, siempre podrás hacer ejercicios. Incluso si no te gusta la idea de trabajar tanto, no tienes que hacer grandes esfuerzos en este caso. Sal a pasear media hora todos los días, y si estás sentada, mueve tus pies de forma circular, de izquierda a derecha.

Procura no ocupar ropa muy ajustada, ya que no favorece la circulación. También evita los baños demasiado calientes, de hecho, trata de terminarlo con un chorro de agua fría.

Las cremas con vitamina C pueden ayudar a que tu piel sea más gruesa y tenga mejor aspecto. Ten cuidado con las cremas anti-celulitis, es preferible que consultes con tu doctor antes de utilizarlas.

El doctor Vera explica que “en el caso de las cremas anticelulíticas, éstas están contraindicadas en el embarazo. Debemos tener en consideración que todo medicamento o producto aplicado en la piel y/o mucosas se absorbe, pasa a la sangre materna y, por tanto, también puede afectar al feto.

Componentes de las cremas anticelulíticas contraindicados en el embarazo

  • ácido salicílico
  • Centella asiática
  • Ginkgo biloba
  • fucus vesiculosus
  • retinol
  • cafeína
  • ruscus aculeatus
  • Hiedra (Hedera hélix)

 

Si aún con todas estas precauciones sientes que la celulitis es demasiada o te molesta, espera a dar a luz para empezar a programar las citas con tu masajista o preparar algún otro tratamiento de belleza que te ayude a recuperar la figura, y así volver a verte como estabas acostumbrada.


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