8 preguntas sobre el uso de antibióticos en bebés

uso de antibióticos en los bebés

Aquí responderemos las preguntas más frecuentes que suelen tener los padres primerizos en relación al uso de antibióticos en los bebés.

  1. ¿Qué son los antibióticos?

    Se trata de fármacos que actúan sobre las bacterias. Hay diferentes tipos, que se diferencian por su potencia y por su mecanismo de acción. Su acción es siempre selectiva: son tóxicos para las bacterias, pero no para las células humanas.

  2. ¿Son buenos para combatir un resfrío?

    Los procesos catarrales, gripes y males de invierno no suelen estar provocados por una bacteria, sino por virus. Sobre el uso de antibióticos en los bebés puede ser que el médico recete alguno para curar o prevenir otras infecciones bacterianas que a veces acompañan a los resfríados, pero las enfermedades víricas no remiten con estos fármacos. Es más: emplear un medicamento indebido es contraproducente, ya que reforzará las posibles bacterias del organismo, haciéndolas resistentes.

    Uso de antibióticos en los bebés

  3. Si el bebé ya está curado, ¿debo continuar dándole el tratamiento?

    Los antibióticos deben ser ingeridos hasta que el microorganismo causante de la infección sea eliminado por completo. Este proceso puede tardar algunos días más que la desaparición de los síntomas de la infección. Suspender el tratamiento al paciente antes de lo que ha prescrito el médico puede dar lugar a tristes resultados, como provocar una recaída o ayudar a la bacteria a desarrollar resistencia al fármaco utilizado, por lo que dejará de ser efectivo.

  4. ¿Es cierto que los antibióticos reducen las defensas?

    Rotundamente no. Es verdad que mientras se sigue un tratamiento médico nos sentimos cansados y lánguidos. Pero, ¿acaso no estábamos enfermos? La infección debilita y agota, no el fármaco. Sí cabe la posibilidad de que el antibiótico provoque dolor de estómago, acidez o erupciones cutáneas. Cuando se dan reacciones adversas, lo mejor es consultar con el médico, quien con seguridad nos recetará otro distinto.

  5. ¿Es mejor tomarlos en mitad de las comidas o al menos con algo en el estómago?

    Para el uso de antibióticos en los bebés, en general el organismo absorbe mejor los medicamentos cuando el estómago está vacío, antes de comer. Pero a veces se toleran peor en ayunas. Todo depende del fármaco utilizado. Para evitar que dañen las paredes del estómago, los laboratorios están comercializando nuevas formulaciones que se absorben mejor con las comidas. Como norma, las medicinas en general deben tomarse del modo que indique el prospecto. Ante fármacos agresivos para la flora bacteriana intestinal, como ocurre con los antibióticos, el especialista puede recomendar tomar más yogures.

  6. ¿Puedo volver a usar el mismo medicamento si el niño tiene los mismos síntomas?

    El resultado de la automedicación (y no nos engañemos, eso es automedicarse) es que las bacterias van por delante de los antibióticos. Si todos nos seguimos automedicando y cumpliendo mal los tratamientos, algún día habrá bacterias resistentes a todo. En general, guardar los antibióticos después de utilizarlos es mala política doméstica porque estamos facilitando que se utilicen sin la receta de un especialista y poniendo verdaderos manjares –con sabor a frutilla y a vainilla– al alcance de ex enfermos golosos; para colmo, lo más probable es que venzan sin remedio en el fondo del botiquín.

  7. ¿Se puede ser alérgico a un antibiótico?

    Los antimicrobianos pueden provocar reacciones alérgicas importantes en algunos casos (graves dificultades respiratorias) que necesitan atención médica inmediata. También pueden causar reacciones más suaves o intolerancias, a veces provocadas por una mala administración del fármaco. Se manifiestan al cabo de 3 o 4 días de haber iniciado la medicación con erupciones cutáneas y picazón por todo el cuerpo. Estas reacciones no son corrientes y la mayoría de las veces basta con cambiar el tratamiento para solucionar el problema. No obstante, conviene recordar el medicamento que ha hecho daño cada vez que el médico se disponga a prescribir un antibiótico; él lo tendrá en cuenta en su elección.

  8. ¿Puedo cambiar el fármaco prescrito por otro?

    Cuando el pediatra prescribe un fármaco, suele tener una confianza especial en él, porque es nuevo y ofrece más que los antiguos, porque es algo más efectivo o porque, simplemente, lo considera el más apropiado. Antes de hacer la receta, compara las posibilidades de éxito y de fracaso de ese tratamiento y de los demás. Y es mejor gastar dinero que tiempo y salud.

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