La música de Mozart es ideal para relajar a los bebés

Bebés con Mozart

Wolfang Amadeus Mozart fue un músico que trascendió el tiempo gracias a sus obras que, según expertos en la materia, son ideales para que los seres humanos se relajen porque fueron hechas con pasión y dedicación. Las creaciones del austríaco, nacido en 1756 y fallecido en 1791, son interpretadas por grandes orquestas en distintas partes del mundo y apreciadas por gente variopinta en salas importantes del planeta.

Pero las melodías de Mozart no son exclusivas para los momentos en los cuales se ponen en marcha eventos masivos, sino también en la intimidad del hogar pues puede inspirar a los integrantes de la familia a realizar cualquier tarea y, a la vez, relajar a los bebés.

De acuerdo con la Asociación Americana de Pediatría (AAP), las composiciones de Mozart son ideales para desarrollar las capacidades congnitivas de los chipilines en una era previa a la escolaridad.

¿Cuáles son los beneficios de la música de Mozart en los infantes?

Según El Mundo, portal informativo español, desde la década de los 90 del siglo XX comenzaron los estudios para determinar los beneficios que produce la música de Mozart en los neonatos y los científicos, en su mayoría estadounidenses, revelaron que ayuda en nueve áreas que se darán a conocer a continuación.

  1. Aumenta la receptividad. Las piezas ideadas por Mozart tienen frecuencias instrumentales y pulsaciones por minuto únicas, tanto que ayudan a captar mejor los mensajes porque estimulan el hemisferio derecho encargado de la concepción del espacio.
  2. Activa las neuronas. Gracias a los sonidos de las notas armónicas, que no son comunes en otros autores de música clásica, las neuronas tienden a activarse con frecuencia, algo que permite la «circulación de ideas de manera veloz» en los bebés.
  3. Mejora la concentración. Cuando son expuestos a las melodías de Mozart, los «bajitos» (nombre con el que la cantante brasileña Xuxa llamaba a los nenés) se concentran mucho en realizar sus actividades, especialmente en jugar, algo que los inspirará a ser disciplinados en el futuro.
  4. Potencia la creatividad. Los dones artísticos necesitan ser bien estimulados y no hay nada mejor que los buenos acordes que son capaces de sacar a relucir dichas capacidades. Si el pequeño crece en un entorno armónico podría motivarse a dibujar y efectuar manualidades con frecuencia en el momento en que llegue a edades escolares.
  5. Estimula la atención y la memoria. Investigaciones médicas demostraron que cuando un niño es expuesto a las obras de Mozart, tiende a enfocarse más en las actividades que desarrollará cuando alcance su crecimiento. También poseen una retentiva mayor a la del resto de los infantes.
  6. Mantiene la frecuencia cardíaca. Los sonidos agradables hacen que los «reyes de la casa» se tranquilicen. Mientras eso pasa, los latidos de su corazón conservan su ritmo y eso los ayuda a reposar con calma, algo que también puede ocurrir en sus papás.
  7. Expresar emociones. Los bebés que reciben «bombardeos musicales» tienen a ser muy expresivos, algo ideal para que puedan relacionarse mejor con sus papás. Reír, llorar, manifestar miedos y alegrías pueden ser canalizados a través de ritmos, al punto de motivarlos a bailar para drenar sentimientos negativos y enfocarse en los positivos.
  8. Facilita el aprendizaje del lenguaje. Los bebés tienden a imitar los sonidos que escuchan y eso facilita que puedan pronunciar palabras con facilidad. Tener las piezas de Mozart en casa puede inspirarlos a tararear canciones, un paso previo a la expresión verbal.
  9. Dormir con facilidad. Gracias a que las «genialidades de la leyenda de Austria» son altamente relajantes, los bebés pueden tener un sueño reparador, para recargar energías.

¿Cuáles son los ritmos contraproducentes para los pequeñines?

El sitio web Tu Otro Médico, les recomienda a los padres no colocarle a sus hijos recién nacidos sonidos de alta estridencia, porque llegan a asustarlos.

«La música rock, el rap o el heavy metal no son recomendables para los bebés, pues tienen sonidos más fuertes y pueden asustar, y acelerar su ritmo cardíaco. Lo recomendable es utilizar elementos que les generen alegrías a la edad temprana», explicó el portal Mi Otro Bebé y Yo.

«La música clásica es, sin lugar a dudas, la preferida por los bebés y los niños. Sin embargo, esto no quiere decir que, si te gusta, también puedas poner a tu hijo salsa, merengue o música pop. Siempre que las canciones tengan un ritmo lento y resulten agradables, seguro que contribuirán a tranquilizar y serán beneficiosas para el niño«, agregó el medio de comunicación con sede en España que insta a los progenitores a utilizar canciones tradicionales de cada país para que los chicos más grandes (con edad escolar) puedan adquirir un apego innato a su cultura.

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