Si te alimentas regularmente en base a una dieta equilibrada que abarque todos los grupos alimenticios, ya contarás con casi todos los nutrientes que necesitan tú y tu bebé en gestación. No obstante, para muchas mujeres, en especial para aquellas que sufren de náuseas, pueden resultar beneficiosas las vitaminas en el embarazo. Este apoyo nutricional es recomendable que lo inicies antes de quedar embarazada para garantizar la cantidad óptima de nutrientes desde el comienzo de tu embarazo.
Debes tomar este suplemento vitamínico en el caso de que tengas problemas de salud, restricciones en tu dieta o un embarazo con complicaciones. También deberías hacerlo si:

eres vegetariana o vegana

no toleras la lactosa o alguna otra clase de alimento
fumas o has consumido drogas

si tienes un embarazo múltiple

padeces algún problema en el sistema circulatorio.
¿Específicamente, qué es lo que tiene un suplemento que no pueda obtener de la comida?
Si tienes conocimientos de nutrición probablemente tus requerimientos estén cubiertos en su mayor parte con lo que acostumbras comer a diario. Sin embargo, existen dos nutrientes que son fundamentales y que la mayor parte de las mujeres embarazadas no ingieren en cantidades suficientes con los alimentos que comen habitualmente.
El hierro
Durante el embarazo tu organismo produce más sangre y esto puede provocar que la cantidad de hierro que hay en ella no sea suficiente. Es por esto que la mayoría de las embarazadas necesitan de un suplemento de hierro para evitar la anemia.
Se suele comenzar con una dosis baja de 27 a 30 miligramos (mg) en el primer control prenatal. Este suplemento de hierro puede ser individual o también estar combinado con otros elementos en forma de compuesto vitamínico.
El médico determinará si es necesaria una dosis mayor en base a los análisis de tu sangre. Si estos exámenes revelan una anemia por deficiencia de hierro, la dosis podría aumentar de 60 a 120 mg de hierro al día. En el caso que sepas previamente que padeces anemia, tu médico podría aconsejarte que tomes el suplemento de hierro desde antes de quedar embarazada.
El ácido fólico
La única forma en que aseguras la cantidad necesaria de ácido fólico en el embarazo es tomándolo en un suplemento. Aunque el ácido fólico está presente en alimentos de consumo habitual, con el suplemento sintético tu cuerpo lo asimila más fácilmente.
Se recomienda una dosis de 400 microgramos (mcg) diarios, empezando desde aproximadamente un mes antes de concebir y una vez que confirmas que te has embarazado se aconseja que la dosis diaria sea de mínimo 600 mcg.
La importancia del suplemento de ácido fólico está demostrada a través de estudios que señalan que puede reducir en hasta un 70 por ciento el riesgo de anomalías en el tubo neural de tu bebé. Si anteriormente has dado a luz un bebé con problemas en el tubo neural, la dosis recomendada es de 4.000 mcg (4mg) diarios de ácido fólico, desde un mes antes que quedes embarazada.
¿Hay nutrientes que no sean aportados en la cantidad necesaria por las vitaminas prenatales?
Sí, el calcio y los ácidos grasos esenciales.
Requieres unos 1.000 mg de calcio al día, que es aproximadamente la misma cantidad que necesitas si no estás embarazada, sólo que durante la gestación es muy importante porque no ingerir la cantidad suficiente de calcio incrementa las probabilidades de padecer osteoporosis en el futuro. A modo de referencia, una taza de leche o yogurt contiene entre 300 y 350 mg de calcio. Si tienes problemas con la ingesta de lácteos deberías consultar a tu médico acerca de la manera de suplirlos con algún suplemento específico.
Ninguno de los ácidos grasos esenciales están presentes en las vitaminas prenatales. El ácido decosahexaenoico (DHA) es un ácido graso omega-3 importante para que tu bebé desarrolle adecuadamente su cerebro, sistema nervioso y tejido ocular. La dosis recomendada de DHA durante tu embarazo es 300 mg diarios, esto significa comer cada semana entre 140 y 280 gramos de pescado de agua fría, como salmón por ejemplo.
¿Hay alguna vitamina que en exceso sea peligrosa para mi bebé?
Sí, la vitamina A procedente de productos animales. No es recomendable, por ejemplo, que comas mucho hígado durante tu embarazo. Por esta razón la mayoría de suplementos vitamínicos prenatales contienen vitamina A sacada (al menos parcialmente) del beta caroteno presente en vegetales.
¿Es peligroso si accidentalmente tomo dos vitaminas en un día?
No, pero de todos modos trata de que no suceda seguido porque ahí sí podría ser riesgoso. Si te han recomendado elevar la dosis de hierro o ácido fólico, toma un refuerzo específico y no dupliques la dosis de tu compuesto vitamínico prenatal.
Las píldoras me están haciendo daño ¿qué puedo hacer?
Puede ocurrir que las vitaminas con un alto nivel de hierro te irriten el tracto intestinal, te causen estreñimiento, náuseas o incluso diarrea. Si piensas que el hierro te está afectando excesivamente, consulta a tu médico, quizás puedas tomar una píldora con una dosis más baja, en especial si no tienes problemas de anemia. Es posible también que te aconseje que tomes tu pastilla prenatal después de las comidas.