Seguramente tu médico ha de recomendarte que te hagas una ecografía en el primer trimestre si estima que tu vientre está más grande de lo habitual para la fase del embarazo en que te encuentras. De esta manera se podrá determinar si es que tienes un embarazo múltiple o si se hizo un cálculo erróneo del tiempo que llevas embarazada. Si seguiste un tratamiento de fertilidad, seguramente te harán una ecografía dentro de las ocho primeras semanas de tu embarazo para determinar el número de embriones. No obstante, si son muchos bebés (más de dos), hay más posibilidades de que alguno quede oculto y su presencia no sea revelada.
Lo normal es que con una ecografía quede claro si tus bebés son gemelos o mellizos, al verificar si hay una o dos placentas y si ambos bebés son del mismo sexo o no. Una ecografía transvaginal realizada entre la semana 9 y la 14 es casi infalible en determinar si tus bebés comparten una misma placenta o no.
Si el caso es que tus bebés comparten una sola placenta, significa que son gemelos idénticos. Si hay dos placentas, puede que tus pequeños sean mellizos fraternos o gemelos. Todos los mellizos tienen placentas separadas y aproximadamente una cuarta parte de los gemelos también.
Cuando tengas entre 18 y 20 semanas de embarazo ya es posible ver el sexo de tus bebés, siempre que la posición en que estén permita observar sus genitales. Si la ecografía revela claramente la presencia de un varón y una mujer, quiere decir que son mellizos, porque los gemelos idénticos son siempre del mismo sexo. En caso de que en el ultrasonido se vean dos placentas y dos bebés de igual sexo o no haya claridad en los resultados, podría ser mejor esperar hasta el nacimiento para determinar con exactitud si es que los bebés compartieron o no una placenta. Hay veces en que a pesar de que las placentas parecen estar unidas, en realidad están separadas y solamente a través de un examen de laboratorio se podrá averiguar cuántas había. De no aclararse el misterio, podrías recurrir a una prueba de ADN.
Por lo general, observando a los bebés a medida que van creciendo se hace más fácil darse cuenta si son gemelos idénticos o fraternos. Si se parecen tanto que la gente no los puede distinguir, es casi seguro que son idénticos. Si se aprecia alguna diferencia evidente en características como el color de los ojos, el cabello, o rasgos de la cara, quiere decir que son fraternos.
El saber si son gemelos o mellizos no es solamente un asunto de curiosidad, existen algunas razones médicas. En primer lugar, los gemelos que comparten una placenta tienen un riesgo específico en la gestación. No se trata sólo de satisfacer la curiosidad, puede ser importante por razones médicas. Alrededor de un 15 por ciento de los gemelos que comparten una placenta desarrollan el llamado síndrome de transfusión gemelar, una alteración en la que uno de los gemelos traspasa fluidos a su hermano. Como resultando de esto, el bebé que recibe esta “donación” de fluidos de su hermano crece más rápido. Esta es una afección peligrosa que si no se trata de manera adecuada y oportuna puede ocasionar la muerte de ambos bebés.
También es importante saber a ciencia cierta si son idénticos o fraternos una vez que crezcan. Si por ejemplo uno de ellos padece alguna enfermedad genética, si son idénticos el otro también la tendrá, si son fraternos es posible que no.