También conocidas como almorranas y elmorranas, las hemorroides son venas varicosas en las membranas mucosas del recto. En ocasiones, algunas mujeres no se dan cuenta que sufren de las hemorroides durante el embarazo, ya que no presentan síntomas, mientras que para las que sí saben que las tienen, pueden ser muy dolorosas.
Las hemorroides son causadas por:
Un mayor volumen de bombeo de la sangre por las venas.
La presión del útero sobre las venas en el recto.
También pueden ser causadas por el peso extra que se está cargando, de hecho, las mujeres con sobrepeso suelen sufrir más. Debido a la tensión, el estreñimiento puede empeorar y también es causal de hemorroides.
Si tienes la suerte de no tenerlas mientras estés embarazada, es probable que las tengas durante el parto (por todo lo que se puja).
Prevención
Para evitar las hemorroides debes:
- Comer alimentos ricos en fibra, como los jugos de ciruelas, y porciones de frutas y verduras en grandes cantidades.
- Bebe mucha agua para evitar el estreñimiento.
- Realiza ejercicios para mantener un peso regular.
- No te sientes por largos períodos y efectúa cambios de posiciones siempre que sea posible.
- No subas mucho de peso.
Alivio del dolor
- Límpiate con almohadillas de hamamelis (hierva medicinal que encuentras en farmacias naturistas) o con jabón y agua tibia, ya que el papel higiénico puede agravar las hemorroides. Mantén tu área rectal lo más limpia posible.
- Toma baños de agua caliente. Sumérgete en agua tibia durante 20 minutos tres veces al día, esto ayuda a reducir las hemorroides y alivia el dolor.
- Usa cremas para hemorroides sólo con receta médica. Antes de usar cualquier medicamento consulta a tu médico previamente.
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