El cordón umbilical conecta al bebé con la placenta de su madre, lo ayuda a llegar a una vida llena de cambios. Está formado por dos arterias que eliminan los residuos y una vena que aporta nutrientes y sangre rica en oxígeno. Contrario a lo que se pueda pensar, existen distintas complicaciones que pueden afectar al cordón durante el embarazo e inclusive llegar a poner en riesgo la vida del bebé, pero bien controlado esto no se transforma en un problema grave.
En la quinta semana de desarrollo del embrión, aparecen las formas de la médula (las mismas del esperma) y el óvulo que forma la placenta y el feto, por lo que también se forma el saco vitelino y alcanza una longitud aproximada de 50 centímetros. Ya en la séptima semana, es completamente visible en una ecografía.
Cortar el cordón
Inmediatamente después de que el bebé nace, se desliga de la placenta y el cordón umbilical se corta dentro de los primeros 30 minutos de vida. Normalmente, el cordón se cae solo y tiene un mecanismo de sujeción natural, pero el médico lo corta de manera manual a los pocos minutos que nace tu hijo.
Cuando el padre entra al parto, se les permite –en ocasiones- cortar el cordón umbilical, ya que puede ser una experiencia poderosa que les ayuda a sentirse parte del alumbramiento. Si estás preocupada de que esto le haga daño, no debes inquietarte porque el cordón se compone de la llamada “gelatina de Warthon” y no tiene nervios, por lo que el corte no resulta doloroso para la madre o para el bebé. El cordón restante toma de dos a tres semanas para secarse y caerse, luego deja una pequeña costra que sana con el pasar de los días.
Complicaciones
Las complicaciones con el cordón umbilical pueden surgir durante el embarazo principalmente. Van desde falsos nudos, placenta previa o torcedura de los vasos, que por lo general son inofensivos, pero que en algunas ocasiones pueden inclusive causar la muerte del feto.
La placenta previa afecta a uno de cada 2000 embarazos y uno de cada 5000 embarazos sufre torcedura de los vasos sanguíneos del cordón. Estas complicaciones pueden ser detectadas a menudo por un ultrasonido prenatal, lo que ayuda al médico a proporcionar un parto seguro tanto para la madre como para el bebé.