Hoy en día es fundamental la
Estimulación Temprana, ya que los tres
primeros años de vida son esenciales en el
desarrollo del cerebro. Esto hace que sea óptimo potenciar a los hijos desde la
primera infancia (de cero a seis años), así lo asegura la educadora de párvulos Tamara Avello.
Cuando hablamos de
estimulación temprana, nos referimos a toda aquella acción que ayude a fortalecer las capacidades emocionales, cognitivas, motoras y sociales del niño.
La educadora sostiene que es fundamental activar el desarrollo del pequeño con estímulos concretos enfocados en cada etapa de desarrollo, activando los cinco sentidos de manera explícita y acorde al área que se pretende potenciar. Esto crea la confianza básica y a su vez conlleva a formar niños y niñas seguros de sí mismos con una visión y un campo más amplio del conocimiento.
“Nosotros como educadores (padres, familiares, comunidad, profesores) jugamos un rol clave en la estimulación de los niños, ya que somos los formadores y contamos con las herramientas necesarias para potenciar a estos pequeños hombres del mañana”, argumenta Tamara Avello.
Sin embargo, cada aprendizaje que se pretenda potenciar debe entregar un aporte constructivo y con contenido para transmitirlo de manera adecuada y propicia. Además, debe existir un ambiente seguro en el cuál ellos sientan la confianza necesaria para adquirir dichos conocimientos y, en consecuencia, como factor fundamental al momento de realizar la
estimulación temprana nunca se debe limitar al
niño ni tampoco presionar el aprendizaje ya que esto generaría inseguridad y no se lograría el aprendizaje esperado.

También se debe tener presente que para educar debes estar muy relajado y concentrado, ya que los niños son muy perceptivos y sienten con mayor facilidad tus estados de ánimo. Por eso cada actividad que realices debes aplicarla con mucha paciencia y amor.
Recuerda que siempre debes fortalecer las deficiencias y potenciar las
capacidades de los niños. Ten presente que cada ser humano es único e irrepetible, por lo que nunca debe haber un punto de comparación con otros niños.
Cuando estés frente a un
niño o
niña realizando una
actividad de
estimulación, ya sea en el área social-emocional, cognitiva o motriz, utiliza el juego. A través de éste, el niño se siente en confianza para realizar cualquier tipo de actividad. Nunca olvides que al momento de la estimulación tu rol es el de un niño más dentro del mundo de fantasía.
La educadora destaca que hay un aspecto fundamental que nunca se debe olvidar: “Si quieres ser educador en el proceso de enseñanza-aprendizaje debes mantener un contacto directo con el niño destacando el cariño como centro de cada actividad”.
El contacto físico y visual, las palabras dulces y siempre educar a través del amor, son parte fundamental del éxito de la estimulación temprana.