Cómo enfrentar los miedos del parto

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Si está cerca tu fecha de parto, te contaremos algunos secretos para vencer los miedos más frecuentes y recibir a tu bebé con la mejor de las sonrisas.

¿Miedo al dolor?

Por todos lados nos bombardean con historias de terror sobre el sufrimiento que se experimenta en el parto. Sin embargo, debes saber que cada mujer siente distinto, y que en este momento tan crucial tienes que confiar tanto en las ayudas que te ofrece la medicina como en tus propias fuerzas.

Algo que te puede ayudar mucho es ir a los cursos de preparación para el parto. En estos podrás adquirir información sobre las etapas del parto y las contracciones, técnicas de relajación y respiración, entre otras cosas. Si decides ponerte la epidural, estas técnicas te serán muy útiles para controlar la ansiedad mientras llegas a la dilatación óptima para suministrarla –4 centímetros.

 ¿Miedo a que el bebé nazca con alguna complicación?

Es uno de los miedos más grandes, ya que es muy angustiante pensar en que el bebé pueda tener alguna malformación o discapacidad. Sin embargo, las probabilidades son bajas, ya que sólo un 3% de los recién nacidos nace con algún problema de esta índole. Y es tranquilizador saber que, en la mayoría de los casos, son complicaciones menores que no requieren tratamiento médico.

Hablar de estos temores con la familia y el especialista puede aliviar la inseguridad. Además, mientras tu embarazo esté bien controlado y te hagas los exámenes necesarios, hay menos posibilidad de encontrarse con alguna sorpresa en el parto.

 ¿Miedo a estar sola en el parto?

Quizás no sabes si podrá estar el papá del bebé en la sala de partos, o estás en la duda de pedírselo a alguien más. La verdad es que siempre es mejor estar acompañada, pero eso dependerá de algunos factores.

Por ejemplo, si tu parto será por cesárea, es difícil que pueda entrar alguien a la operación. Por otro lado, quizás tu pareja no se sienta preparada para asistir al parto. En ese caso, puede que alguien de confianza te acompañe. En cualquier situación, recuerda que muchas mamás han estado solas en el parto y ha salido todo perfectamente bien.

 ¿Miedo a un parto prematuro?

Alrededor del 10% de los partos son prematuros, es decir, antes de las semana 38. Para estar tranquila, toma algunas medidas de precaución, como por ejemplo, ten preparado un bolso con todo lo que necesitarás para ese día.

Si lo que te preocupa es la salud del bebé, piensa que los avances de la medicina han colaborado en que cada vez sea más seguro un parto prematuro para el bebé. En caso de que sea necesaria una incubadora, no te angusties. Recuerda que están cuidando a tu pequeño de la mejor forma posible y que muy pronto lo tendrás en casa contigo para disfrutarlo.

 ¿Miedo a que el parto no salga como lo planeas?

Con todos los adelantos en el campo de la medicina y la tecnología, es posible monitorear a la madre durante todo el embarazo y el parto, de manera que ya no existe tanto riesgo como antes de que el parto tenga que adelantarse, estimularse, o modificarse. De hecho, es común que se tenga optar por la cesárea, las que son menos peligrosas.

Si el parto no sale tal como lo habías planeado, no te alteres. Hay factores que no dependen de la madre, como por ejemplo, que necesites oxitocina para favorecer las contracciones, o que tengan que utilizar ventosa o fórceps. De seguro el profesional podrá asegurar tu bienestar y el de tu bebé.

 ¿Miedo al quirófano?

Puede que sea la primera vez que veas una sala de operaciones y eso te asuste. Vas a ver instrumental médico, monitores, sondas… Pero no es motivo para alarmarse, piensa que todos los profesionales que trabajan ahí están para atenderte y garantizar un buen resultado para tu bebé.

Existen alternativas que, planeadas con antelación, pueden resultar en un parto más agradable. Consulta con tu ginecólogo si quieres tener al bebé en tu casa o en otro lugar que no sea dentro de esas frías paredes blancas.

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