Madre amamantó a su hijo en medio de un restaurante. Luego una señora se acerca con un cuchillo

“Unos minutos después una señora se acercó, yo me asusté…”.

La compasión y la amabilidad por el otro parecieran ser los elementos que esta generación ha perdido a través del tiempo. Sin explicación alguna, hemos perdido aquello que nos hace humanos y la capacidad que tenemos para empatizar con la situación del resto, al igual que cada vez que ayudamos a alguien o en algo, sentimos la necesidad de que todo el mundo se entere. Pareciera que si el hecho no aparece en redes sociales, es como si nunca hubiese ocurrido.

Pero lo cierto es que aún cuando las noticias nos derrumben la esperanza con el creciente maltrato animal o la expansión de la guerra en el Medio Oriente, hay ciertos hechos que nos devuelven la esperanza. Una joven madre llevó por primera vez a su bebé de 8 semanas de edad a dar un paseo. Ambos fueron a un restaurante en en Nueva Zelanda.

En un momento y como suelen hacer los bebés, el pequeño Jaxon comenzó a llorar sin cesar. Al verse sobrepasada por la primera experiencia que vivía Briar Lusia Mcqueen, la joven madre decidió temerosamente amamantarlo al interior del restaurante. Con miedo a que alguien reclamara por este acto tan natural, Briar se mantuvo en silencio en un rincón del recinto de comida, hasta que una mujer completamente desconocida que estaba sentada a unos metros de ella, toma el cuchillo y tenedor de su mesa y se dirige hacia ellos.

Como cualquier madre lo hubiera hecho, Briar dejó de comer para que su pequeño hijo dejara de llorar, fue en ese entonces que la mujer se sentó junto a ellos y comenzó a cortar su comida. Completamente asombrada, la joven madre no entendía el por qué de la situación hasta ella le dijo:

“Qué buena madre eres, no podemos dejar que tu comida se enfríe,¿o si?”.

“Sólo quise compartir es dulce momento que tuve esta mañana. Hoy era la primera vez que salía a tomar desayuno con mi hijo de 8 semanas de edad a solas. Recién había recibido mi desayuno y mi chocolate caliente, cuando Jaxon comenzó a llorar queriendo su leche, por lo que lo alimenté. Unos minutos después una señora se acercó, yo me asusté al pensar que ella haría que me tapara, pero en lugar de eso, ella cortó mi comida”.

La historia de Briar ya tiene más de 550.000 “likes” a través de Facebook, en donde usuarios de todo el mundo han aplaudido el desinteresado y maravilloso gesto de la señora, quien no dudó en ayudar a la joven madre cuando se vio en aprietos. Son justamente este tipo de actos los que han del mundo, un lugar maravilloso para vivir, tan sólo imagina cómo sería si todos nos ayudáramos de vez en cuando.

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