Ashleigh White celebró el bautizo de su bebé Noah cuando tenía cuatro semanas de edad, pero el niño contrajo el virus del herpes simple por los besos que recibió de los invitados y ahora la madre está tratando de crear consciencia sobre esta enfermedad que puede llegar a ser mortal para los infantes.
A través de un post en Facebook, White compartió su historia para dar a conocer los riesgos y consecuencias de contagiar a un recién nacido con este virus, y pidió a las personas que no besen a los bebés en su primer mes de nacimiento.
“Noté que su ojo derecho estaba hinchado, un poco agitado y lagrimeando mucho. Un doctor me dijo que podría tener un conducto lagrimal bloqueado, que es algo por lo que no hay que preocuparse”, escribió la madre.
Fue hasta que comenzaron a aparecer ampollas que White decidió llevar a su bebé al hospital, pues sospechaba que se había contagiado del virus del herpes simple.
“Estuvo tomando antivirales por dos semanas, cada hora, tres veces al día. Después estuvo con un antiviral profiláctico por seis meses. Desafortunadamente tuvo una recaída en marzo y tuvo que pasar por el mismo proceso otra vez, dos semanas intensas con antivirales y deberá continuar con la medicación hasta octubre”, señaló en su post.




