¿Tienes un hijo o hija “cebra”?

niño celular

Los niños superdotados son claramente distintos, ya que poseen una hipersensibilidad emocional única. Esta característica precoz puede conllevar malestar.

La psicóloga Jeanne Siaud-Facchin ha acuñado el concepto de “niños cebra”, lo que, según ella, evitaría que se estigmatice a los niños superdotados y precoces.

Definición de “niño cebra”

Las cebras tienen la capacidad de mezclarse con su entorno a través de sus rayas; éstas simbolizan además las marcas que han recibido, convirtiéndose en su huella particular. Por otro lado, a diferencia de los caballos, son animales no domesticados, con un lado salvaje. Los niños superdotados o precoces, se asemejan a estas criaturas.

El número de niños precoces representa un 2,3% de la población mundial, siendo en la actualidad mejor diagnosticado que antes.

Características

Los “niños cebra” tienen una estructura más compleja, lo que se evidencia en su manera de pensar y su comportamiento emocional. Su desarrollo intelectual es mayor (poseen una inteligencia cualitativamente diferente, un índice de QI igual o superior a 130) y una dinámica afectiva hipersensible.

Ante la vista de los demás, son seres diferentes, ya que viven de modo intenso y en muchos casos experimentan soledad y prejuicio por parte de los demás. Las burlas son comunes y pueden marcar negativamente su infancia.

Dificultades escolares y sociales

Al tener una inteligencia especial, puede que no encaje en el sistema escolar tradicional; el niño puede absorber sin problemas los conocimientos, pero no ser capaz de superar la ansiedad que supone no dar con los resultados esperados y las exigencias de los profesores que esperan genialidad de su parte.

El infante posee otro tipo de preocupaciones, progresando más que sus pares en términos existenciales. Puede auto-cuestionarse, manifestar intereses y valores más drásticos que el común de sus compañeros. Le resulta difícil adaptarse, ya que no tiene la misma perspectiva que los demás y se sienten marginado, como si un puente lo separara de los otros.

Al creer, puede tener inconvenientes para establecer relaciones sentimentales y familiares. Puede que los papás no se sientan con las competencias necesarias para ayudarle.

Cómo aliviar su malestar

Sin embargo, no todo es negativo. La inteligencia y sensibilidad de estos niños, le permiten adaptarse con el tiempo y realizar sus proyectos.

Los especialistas muestran que muchos pueden desarrollar vínculos estables, potenciando su amor propio y usando la diferencia a su favor.

Diagnóstico apropiado

Es fundamental que el niño sea diagnosticado adecuadamente, para tratarlo como se debe. Un profesional puede determinar si el pequeño es hiperactivo o tiene problemas de conducta por sus antecedentes familiares.

Al saber en qué territorio se camina, es posible cooperar con el desarrollo del niño, fortaleciendo su inteligencia, hipersensibilidad emocional y afectiva. Todo radica en una buena evaluación psicológica.

El apoyo de los padres

Los niños precoces son todavía niños, por lo que necesitan sentir el apoyo de sus progenitores. Si te encuentras en esta situación, puedes explicarle al pequeño que requieres entender el mundo como él lo hace y, por sobre todo, entenderlo a él.

En el colegio, procura tener la mejor de las relaciones con los profesores y pide que te mantengan al día con su desempeño para que pueda avanzar sin problemas en su aprendizaje y relación con sus compañeros.

Es muy positivo incentivar la creatividad de estos niños, así como la escritura, lo que contribuye a su adaptación. En todos estos casos, la diferencia llega a ser una ventaja, y los “niños cebra” tienen un tipo de inteligencia global que les permite tomar los inconvenientes desde otra perspectiva, apartándose de ellos y superándolos.

 

 

 


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