La importancia del juego

La importancia del juego en el niño

El juego es un medio esencial de comunicación porque sirve de vehículo para expresar sentimientos, permite explorar relaciones, describir experiencias, descubrir deseos y logra la auto-satisfacción.

En el ámbito psicológico el juego es importante porque permite ver si existe alguna disfunción en el niño y sirve también para identificar posibles problemas que pueden estar desarrollando. Además a través de él, el menor aprende a socializar y a adaptarse a situaciones complejas y desconocidas, especialmente cuando empieza a jugar con otros niños.

Lo que podemos observar a través del juego

  • Su manera de relacionarse.
  • Conceptos que tiene sobre el mundo y experiencias.
  • Estilo de expresión.
  • Modo de enfrentar conflictos y ansiedades.
  • Capacidad creativa.
  • Percepciones, preferencias y necesidades.

En el mundo de la psicología humana el juego se utiliza como una herramienta de observación, diagnóstico y tratamiento porque el niño que no juega puede estar presentando una patología.

Características de un juego sano

  • Fluidez y riqueza de contenidos.
  • Libre curso de la fantasía.
  • Adjudica distintos roles.
  • Toma modelos que se aproximan a la realidad.

 Funciones del juego en el desarrollo infantil

  • Prepara roles que se asumirán en el futuro.
  • Canal de descargar el exceso de energía.
  • Posibilidad de experimentar vivencias placenteras.
  • Desarrollar nuevos intereses y capacidades.
  • Medio para ensayar roles sexuales.

A través del juego se puede evaluar el nivel de desarrollo cognitivo, emocional y social alcanzado por el niño.

Tipos de juegos

  • Juego de ejercicio o sensorio-motor: es el en aparecer, se aplica sin un fin específico y aparece cada vez que se adquiere una nueva conducta. Sus funciones son el dominio y toma de conciencia de habilidades y destrezas motoras.
  • Juego simbólico y de roles: requiere de la capacidad representativa y el placer que produce está en representar la realidad. Sus objetivos son ejercitar la función representativa, explorar el mundo, anticipar las consecuencias de una acción, el desarrollo de la fantasía y la creatividad, asimilar experiencias dolorosas y elaborar miedos, enfrentar conflictos que surgen en los distintos roles y ejercitar las habilidades necesarias para ser adultos.
  • Juego de reglas: aparece a los 7 años e implica relaciones sociales. Sus funciones son ejercitar la vida adulta, aprender que la convivencia social debe ser reglamentada, gozar de la actividad sin el temor de ser rechazado, adquirir formas de interacción grupal, saber competir en un mundo seguro, experimentar distintas oportunidades de éxito y conocerse a sí mismo en referencia a otros.



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